A diferencia de otros rubros, el mercado de los seguros para el hogar pudo sacar provecho de la pandemia a raíz de cómo las personas modificaron su forma de vivir y la valoración que tenían de sus casas. No solo creció el interés en renovar los espacios y en arreglar todo lo que se iba dejando pendiente sino también la necesidad de pensar en una cobertura de seguro para cuidar ese espacio tan importante que se vio obligado a reconvertirse en oficina, escuela o gimnasio. 

 

“La utilización de las asistencias que contempla nuestro producto no hace más que confirmar esta tendencia. Hoy en día nuestros clientes aprovechan más y mejor los servicios que tienen disponibles en electricidad, plomería, cerrajería, gas, etc”, precisó Sebastián Diehl, gerente comercial de Galicia Seguros.

 

En ese sentido, el ramo del “Combinado Familiar”, que es el que integra las coberturas para el hogar, creció a diciembre 2020 un 47% (11 puntos por encima de la inflación acumulada en todo ese año según el INDEC), gracias a que las compañías supieron capitalizar el interés de los clientes con ofertas atractivas para los distintos públicos.


“Hay dos datos que demuestran que el balance es positivo en este ramo. El primero, si comparamos el segundo semestre del 2019 (año normal) con el de 2020 (ya con la pandemia instalada) logramos un crecimiento de 1,1% en cantidad de pólizas vendidas”, destacó Diehl, al hacer hincapié en un contexto general de caídas y fuerte recesión económica. 

 

“El segundo es que si tomamos mayo 2020 contra mayo 2021 contamos con un 11% más de pólizas en nuestra cartera permitiéndonos seguir liderando el ramo en la actualidad”, indicó Diehl.

 

En los primeros cinco meses del año, los siniestros más denunciados fueron daños por tensión eléctrica (19%), rayos (19%), caídas de objetos (17%) y rotura de cristales (13%). Lo que respecta a robo e incendio quedaron en últimos lugares.

 

Todas las asistencias que están incluidas dentro del seguro de hogar de Galicia Seguros tienen un tope en cuanto a monto y eventos, los cuales varían de acuerdo la especialidad del servicio. “Permanentemente vamos monitoreando la experiencia de nuestros clientes con las asistencias para ajustar detalles, montos e incluir nuevas”, señaló Diehl.

 

En cuanto a la cotización del seguro depende de distintos factores, como por ejemplo ubicación del inmueble, los metros cuadrados que posee, si tiene o no rejas, medianeras altas, dispositivos de seguridad, etc, pero en líneas generales los valores son sumamente accesibles.

 

Si bien es cierto que al momento de achicar gastos, lo primero que las personas hacen es dejar de pagar servicios destinados a la prevención por considerarlos “prescindibles”, no debemos pasar por alto que todas las asistencias que el seguro incluye pueden resolver tareas preventivas (como por ejemplo la revisión de estufas y aires acondicionados) que le permiten al cliente ahorrarse mucha plata si tuvieran que contratar el servicio de manera externa.

 

“Con poco dinero por mes, en relación al valor real del inmueble y todos los efectos personales, el cliente queda protegido ante una situación impensada e indeseada que puede echar por tierra el esfuerzo de la casa propia o de pagar un alquiler todos los  meses”, concluyó el ejecutivo.