El presidente chino, Xi Jinping, le dijo hoy a la primera ministra
británica, Theresa May, que el presunto ataque con armas químicas en la
localidad siria de Duma, del que Londres culpa a Rusia y al que Estados
Unidos, Francia y Reino Unido respondieron con un bombardeo, aún necesita
de “una investigación completa, justa y objetiva”.
Xi y May hablaron por teléfono hoy, cinco días después de que el gobierno
chino rechazara el ataque conjunto contra Siria, recordando que el mismo es
contrario a la Carta de Naciones Unidas, viola el derecho internacional y
complica la búsqueda de una solución al conflicto.
El ataque aéreo coordinado por franceses, británicos y estadounidenses,
llevado a cabo el pasado 14 de abril, fue una represalia por el presunto
uso de armas químicas por parte del Ejército sirio en la localidad de Duma,
que una semana antes causó al menos 40 muertos y medio millar de heridos.
La autoría y los detalles del ataque siguen aún en las sombras luego de que
un equipo de seguridad de la ONU fuera atacado en Siria cuando
inspeccionaba la localidad de las afueras de Damasco a donde investigadores
internacionales debían ingresar ayer para buscar pruebas del presunto uso
de armamento químico.
El incidente paralizó el inicio de la pesquisa por parte de la misión de la
Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) y la pospuso
sin fecha definida.
En la charla entre May y Xi los líderes acordaron impulsar la “era dorada
de lazos chino-británicos” y coincidieron en dar su apoyo al libre comercio
y a una economía mundial abierta frente a tendencias proteccionistas,
informó la agencia oficial Xinhua.
Estas afirmaciones se producen en medio de temores a que las medidas
arancelarias anunciadas por la Casa Blanca en varios sectores, entre ellos
acero y aluminio, que podrían perjudicar tanto a los productores chinos
como a los británicos, desemboquen en una guerra comercial global,
especialmente entre Washington y Beijing.