VÁZQUEZ DIJO QUE URUGUAY APOYÓ LA SANCIÓN DEL MERCOSUR A VENEZUELA POR TEMOR A REPRESALIAS

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El presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, explicó que su gobierno se adhirió a la sanción a Venezuela dispuesta por los socios fundadores del Mercosur para evitar que el bloque tomara “medidas que perjudiquen” a su país y porque se había quedado sin “argumentos” para “seguir sosteniendo” una posición benevolente con Caracas.
La Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay llegaron el sábado pasado a un consenso del que hasta entonces habían carecido para suspender la membresía de Venezuela por aplicación de la cláusula democrática del bloque, al considerar que en el país caribeño se alteró el orden democrático.
Hasta entonces, Uruguay había impedido que los fundadores del Mercosur alcanzaran un acuerdo en ese sentido, si bien meses atrás ya habían sancionado a Venezuela por el incumplimiento de normas y parámetros requeridos para ingresar al bloque como miembro pleno.
“¿Qué pasa con el Uruguay además si se mantenía en una situación intransigente dentro del Mercosur?”, se preguntó Vázquez en declaraciones publicadas hoy por el semanario uruguayo Búsqueda, y agregó: “¿Y si lo aíslan a Uruguay del Mercosur?”
“No hay, digamos, una normativa que puedan esgrimir los otros países para dejar a Uruguay aislado, pero desde el punto de vista comercial pueden tomar varias medidas que perjudiquen a Uruguay”, explicó, y se preguntó: “¿Y cuántos puestos de trabajo se pueden perder?”
El mandatario consideró “sí hay acciones que pueden perjudicar a los trabajadores uruguayos, a los empresarios uruguayos, al país en general”, y subrayó: “Yo lo tengo que pensar muy bien, con el corazón en la utopía pero con los pies en la tierra”.
Aseguró que “Uruguay ha vivido dentro del Mercosur algunas medidas tomadas por otros países del bloque que lo han perjudicado comercialmente y que han impactado negativamente en el trabajo”.
“Ya no teníamos argumentos dentro del Mercosur para seguir sosteniendo la posición de Uruguay”, dijo Vázquez, y sostuvo que la de adherirse a la sanción impulsada por los restantes socios fundadores del bloque no fue una “decisión apresurada”.