Los bomberos se preparaban el lunes a entrar en las ruinas del Museo Nacional de Rio de Janeiro, en el sureste de Brasil, devorado por las llamas, para comprobar la magnitud del desastre y verificar si aún se puede “salvar algo” de su inmenso patrimonio, dijo a la AFP un portavoz del cuerpo.

La operación es peligrosa, por los desprendimientos de material. “La fachada es resistente, pero cayó mucho material del techo”, afirmó el representante.

“Vamos a proceder con mucho cuidado, para ver si conseguimos salvar algo”, indicó. “Desconozco si hay alguna salva preservada”, agregó.

(Fuente: NA)