UN GOBERNADOR DICE QUE NO RENUNCIÓ Y YA ASUMIÓ UN REEMPLAZANTE EN PARAGUAY

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El departamento paraguayo de Guairá quedó hoy envuelto en una insólita polémica que mezcla una renuncia del gobernador que él mismo desconoce, la asunción de un concejal como su reemplazante, la falta absoluta de fondos en las arcas públicas locales y golpes por el control de las oficinas gubernamentales, todo teñido por la cada vez más áspera interna del oficialismo colorado.
La situación explotó el fin de semana, a partir de que el viernes el Tribunal Electoral rechazó un pedido de nulidad del gobernador Rodolfo Friedmann sobre su propia renuncia, elevada a los concejales. El propio Friedmann, colorado, sostuvo que su renuncia es falsa.
Apenas se conoció la resolución del Tribunal Electoral -que nombró como gobernador interino al concejal y también colorado Óscar Chávez-, la Policía rodeó la sede de gobierno del departamento, ubicado en el centro del país con una población de unos 70 mil habitantes, e impidió el ingreso de Friedmann y otros concejales “hasta que se elija un nuevo gobernador”.
Friedmann denunció el hecho y acusó directamente al presidente colorado Horacio Cartes. Según argumentó, los policías que sitiaron la sede de gobierno no presentaron ninguna orden judicial para actuar y sólo dijeron tener órdenes de sus superiores, informó el portal de noticias Paraguay.com.
Hoy a la tarde simpatizantes de Friedmann participaron de una movilización en apoyo del gobernador que reclama volver a su cargo, una protesta convocada a través de las redes sociales por el comando departamental de Caaguazú del movimiento Colorado Añetete.
La marcha arrancó en el cruce internacional de Caaguazú y fue desde ahí en caravana, en vehículos particulares de los seguidores disidentes, hasta la gobernación del Guairá, donde un grupo derribó el portón de entrada del edificio público y se enfrentó con palos y piedras a los policías, que rodeaban la sede departamental.
“Yo soy gobernador desde el 15 de agosto del 2013, legítimo, electo y proclamado por el pueblo”, sentenció Friedmann anoche cuando un programa televisivo le preguntó quién era hoy el jefe departamental de Guairá, según reprodujo el diario asunceño Última Hora.
Friedmann calificó la situación como “un atraco” y recalcó que sus adversarios tomaron por asalto la gobernación de Guairá. Según dijo, el documento que presentaron para probar su renuncia no tiene legalidad.
“No existe ninguna resolución judicial electoral de ningún tribunal de la República que diga que Rodolfo Friedmann deja de ser gobernador y Óscar Chávez es gobernador del Guairá”, concluyó.
El conflicto, en realidad, se remonta a marzo pasado, cuando Friedmann interpuso una medida cautelar destinada a anular la resolución que admitía su renuncia, decisión que fue aceptada por la Junta Departamental en mayo, pero rechazada el viernes pasado por el Tribunal Electoral.
En la marcha de esta tarde, unos 600 seguidores de Friedmann, según cálculos periodísticos, violentaron la entrada de la Gobernación para sacar al concejal Chávez del edificio y se había atrincherado en el segundo piso de la sede pública.
Mientras afuera agentes antimotines y manifestantes se tiraban golpes y objetos, y los carros hidrantes reprimían a los que protestaban, el propio Friedmann entró al edificio y subió al segundo piso a discutir con Chávez una salida a la crisis institucional que domina al departamento paraguayo.
En paralelo a la marcha, algunos funcionarios contaron que los nuevos habitantes de la sede del gobierno departamental les notificaron que ya no tenían tareas allí y los invitaron a ir al Parque de Guairá, a unos cuatro kilómetros del casco urbano de la capital, en la entrada de Villarrica, para que les sean asignadas nuevas funciones. Otros, en cambio, decidieron improvisar “oficinas” en la calle como forma de protesta.
La crisis se profundizó aún más cuando Chávez denunció hoy, en un breve contacto con seguidores, que había heredado una “caja negra”, acusó a Friedmann de malversación de fondos públicos y pidió auxilio al gobierno nacional de Cartes para poder mantener en funcionamientos los programas básicos del departamento.
Para oficializar ese pedido a Asunción, la Gobernación de Guairá deberá solicitar una ampliación y reprogramación presupuestaria, lo que debe ser aprobado en el Congreso nacional.
Chávez no es el único que denunció a Friedmann por malversación de fondos públicos. Una acusación similar hizo el consejero de la represa de Itaipú Cándido Aguilera, quien lo calificó como un “ladrón” que sobrefacturó obras públicas, algunas que terminaron inconclusas y otras que nunca llegaron a existir.
De fondo parece jugarse parte de la interna del oficialista Partido Colorado.
Friedmann pasó a la disidencia después de no llegar a un acuerdo con el oficialismo para quedarse en el cargo. Ahora cuenta con el apoyo de Mario Abdo Benítez, uno de los precandidatos a la Presidencia en las internas de diciembre próximo. El sector que dirige el presidente Cartes, en cambio, impulsa como presidenciable al ex ministro Santiago Peña.