TRUMP SE DESDIJO Y RECONOCIÓ QUE COMPRÓ EL SILENCIO DE UNA ACTRIZ PORNO Y EX AMANTE

En una serie de declaraciones contradictorias y por momentos confusas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció hoy que le devolvió a su abogado el dinero que éste le pagó a una actriz porno para que no contara durante la campaña de 2016 su relación extramatrimonial, algo que él había negado hace poco, inclusive a su vocera, según contó ella misma a la prensa.
Trump salió a reconocer el pago luego de que uno de sus abogados, el exalcalde de Nueva York Rudolph Giuliani, lo revelara en televisión. En una serie de tuits matinales, el mandatario aclaró que esto no implicó ningún delito de financiamiento electoral porque el dinero que le giró a su abogado Michael Cohen para pagarle a la actriz Stormy Daniels no estaba vinculado a su campaña presidencial.
La confesión de Trump desató una lluvia de preguntas y dudas en la prensa, que se multiplicaron luego de la conferencia de prensa diaria de su vocera, Sarah Sanders.
Cuando le preguntaron por qué Trump dijo durante un viaje en el Air Force One que desconocía si su abogado le había pagado a Daniels, como la actriz porno había contado, la vocera de la Casa Blanca aseguró: “Esta era información que el presidente no tenía en ese momento, pero eventualmente se enteró”.
Sanders no aclaró cuándo Trump se enteró, sólo dijo que ella recién lo supo cuando escuchó la entrevista de Giuliani en la televisión anoche.
“Di la mejor de las informaciones que tenía en aquel momento, es aquello que hago todos los días y que continuaré haciendo”, aseguró Sanders, tratando de calmar el visible malestar de los corresponsales de la Casa Blanca, quienes ya más de una vez han acusado a la vocera y al gobierno de mentirle a la prensa.
Más allá de las idas y vueltas de las declaraciones del entorno del mandatario, los tuits de Trump fueron claros.
Explicó que su abogado Cohen recibía un pago mensual por servicios a prestar, y que el letrado usó esos fondos para firmar un acuerdo con la actriz Stormy Daniels para que ésta no hablara en público y así “frenar las acusaciones falsas y extorsivas hechas por ella sobre un encuentro” sexual.
El dinero “no tuvo nada que ver con la campaña”, destacó Trump, en un esfuerzo por evitar que el escándalo se convierta en un proceso por fraude financiero electoral.
Horas antes, el ex alcalde Giuliani y otro de los representantes legales de Trump, había revelado que el presidente devolvió a Cohen los 130.000 dólares que éste pagó a Daniels como parte del acuerdo de confidencialidad sobre sus citas sexuales con el mandatario, ocurridas en 2006 y 2007.
La actriz, cuyo verdadero nombre es Stephanie Clifford, inició una demanda en un tribunal de Los Ángeles para que se declare inválido el acuerdo.
En una entrevista con la cadena Fox News, Guiliani aseguró que “el presidente reembolsó” el dinero a Cohen, aunque afirmó que “Trump no conocía los detalles de eso, hasta donde yo sé. Pero sí conocía el acuerdo general, que Michael (Cohen) se encargaría de cosas así”.
Daniels y Trump están inmersos en una batalla legal después de que a principios de año se filtrara a la prensa el pago que Cohen realizó a la actriz porno poco antes de las elecciones presidenciales de 2016. El abogado luego confirmó que hizo ese pago, pero no dijo por qué.
Los estudios de abogados acostumbran hacer pagos de su propio capital en nombre de sus clientes, así que no hay nada impropio en que un letrado cubra una erogación particular y después reciba un reembolso por ella.
Sin embargo, en este caso, la persona que hizo el reembolso -Trump no dijo expresamente que fue él, aunque lo insinuó y no parece haber otra explicación, por lo que todos los medios estadounidenses dieron por confirmado que fue el mandatario- era candidato a la Presidencia y el dinero se abonó apenas días antes de las elecciones.
Eso generó sospechas de que Cohen alcanzó el acuerdo con un ojo puesto en las elecciones y que el pago podría haber sido un gasto de campaña no comunicado, lo cual podría ser ilegal.
La disputa con Daniels tiene también su correlato en los tribunales. Allí acudió la actriz porno para deshacer el pacto acordado con el abogado de Trump, un pedido que aún no fue resuelto.
“Antes de que la Sra. Clifford y su abogado violaran (el acuerdo), este era un acuerdo privado” en el que “no jugó ningún rol el dinero o las contribuciones de campaña”, destacó hoy Trump en Twitter.
Sin embargo, las declaraciones de Trump dejan varios interrogantes sobre el caso.
En una declaración sobre los movimientos financieros del actual presidente, certificada en junio de 2016, no figura que Trump haya tenido deudas pendientes con su abogado.
Al mismo tiempo, la cercanía de los pagos con la campaña electoral que llevó a Trump a la Casa Blanca provocó suspicacias sobre la posibilidad de los pagos haya surgido de fondos destinados a la actividad proselitistas de los republicanos.