TRUMP REPRENDE A RUSIA, PERO NO CONDENA SU INTERFERENCIA ELECTORAL EN EEUU

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En vísperas de su primer encuentro con su par ruso Vladimir Putin, el presidente estadounidense, Donald Trump, prometió hoy combatir las “nuevas formas de agresión” contra Occidente e instó a Moscú a cesar sus actividades desestabilizadoras, pero evitó condenar la interferencia rusa en los comicios de 2016 en su país.
Ovacionado por una multitud que coreaba su nombre en la capital de Polonia, Trump buscó mostrar que no dejará pasar por alto acciones de Rusia que han desatado preocupación y muchas veces críticas internacionales, especialmente de las naciones cercanas del este y el centro de Europa.
El mandatario republicano, en un discurso en la plaza Krasinski de Varsovia, advirtió que los intereses de Occidente están siendo puestos a prueba por “propaganda, crímenes financieros y guerra cibernética”, obligando a la OTAN a adaptarse a estas nuevas amenazas.
“Urgimos a Rusia a cesar sus actividades desestabilizadoras en Ucrania y otros lugares, y su apoyo a regímenes hostiles incluyendo a Siria e Irán, y sumarse a la comunidad de naciones responsables en nuestra lucha contra enemigos comunes y en defensa de la civilización misma”, dijo Trump en su discurso.
Sin embargo, no hizo extensiva estas críticas a las acciones emprendidas por Rusia el año pasado durante la campaña para las elecciones presidenciales en Estados Unidos, en medio de sospechas de que su campaña se confabuló con háckers rusos para favorecer su triunfo frente a la demócrata Hillary Clinton.
En una conferencia de prensa celebrada más temprano, Trump dijo creer que Rusia interfirió en las elecciones pero que “nadie lo sabe con seguridad”, poniendo en duda la veracidad de las informaciones de sus propios servicios de inteligencia.
Al abrir su segunda gira internacional, Trump también advirtió a Corea del Norte que está evaluando “algunas cosas bastantes severas” como respuesta al ensayo de un misil balístico intercontinental capaz de llegar a Estados Unidos, un ensayo sin precedentes para el hermético régimen comunista.
Aunque evitó ser más específico sobre la respuesta al lanzamiento del lunes pasado, llamó a todas las naciones a enfrentar el “muy, muy mal comportamiento” del régimen del líder norcoreano Kim Jong-un.
También afirmó inequívocamente que Estados Unidos apoya “firmemente el Artículo 5” de la OTAN que obliga a cualquiera de sus miembros a defenderse mutuamente en caso de ataque.
En su primer viaje a Europa, en mayo pasado, Trump declinó reafirmar ese compromiso, causando consternación entre los miembros de la OTAN y dudas sobre su adhesión a la alianza atlántica.
Mientras avanzan en Estados Unidos varias investigaciones sobre el Rusiagate, Trump está bajo un intenso escrutinio para ver cómo maneja su primer encuentro con Putin, con quien se entrevistará mañana en Hamburgo, Alemania, al margen de la cumbre del G20.
Varios funcionarios de la inteligencia estadounidense, entre ellos el ex director del FBI James Comey, quien lideraba la investigación del Rusiagate hasta que fue echado por Trump, han testificado en el Congreso en Washington que Putin ordenó interferir en las elecciones que llevaron al republicano a la Casa Blanca.
Sin embargo, reacio a echar un manto de duda sobre su victoria, Trump ha evitado acusar sin ambages a Moscú por los ciberataques a sistemas electorales de decenas de estados de su país, y hoy se mostró igualmente evasivo.
“Creo que fue Rusia. Y posiblemente otras personas y otros países. Nadie lo sabe exactamente”, dijo el mandatario en conferencia de prensa junto a su par polaco, Andrzej Duda.
Agregó que “también otros podían haber interferido”, sin entrar en detalles de quién o quiénes ni con qué objetivos, informó la agencia de noticias EFE.
“Pudo haber sido así. Podrían haber sido otros. Esto ha pasado desde hace muchos, muchos años”, afirmó Trump con respecto a las interferencias exteriores en los procesos electorales de su país.
El mandatario buscó desviar la atención hacia su predecesor, el demócrata Barack Obama, acusándolo de haber permitido la interferencia de Moscú.
Aunque el gobierno de Obama advirtió en público y en privado a Rusia, antes de las elecciones, que cesara su interferencia, desde entonces han surgido cuestionamientos sobre si sus actuación fue lo suficientemente agresiva como para frenar la amenaza.
La razón” por la que Obama no hizo “nada” es “porque pensaba que iba a ganar Clinton”, aseguró Trump, que agregó que si el anterior presidente hubiese pensado que él iba a ganar los comicios presidenciales, sí que habría actuado.
En base a informaciones del FBI, la CIA y la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), el entonces director nacional de inteligencia, James Clapper, concluyó el año pasado que Moscú estuvo detrás de hackeos a las cuentas de email del Partido Demócrata y trató de influir en los comicios para beneficiar a Trump.
En su discurso en la plaza Krasinski, el presidente estadounidense también afirmó que su país está dispuesto a expandir su cooperación con Europa del este en materia energética para que la región no sea nunca más “rehén” de un solo suministrador energético, en alusión a Rusia.
Antes, en la rueda de prensa y en su primeros comentarios públicos sobre el ensayo norcoreano de un misil balístico intercontinental (ICBM), Trump evitó explicitar cómo podría responder su gobierno, aunque lo calificó de “amenaza” y dijo que Estados Unidos “lo enfrentará muy fuertemente”-
“Es una vergüenza que se comporten de esa manera”, dijo Trump sobre Corea del Norte.
“Pero se están comportando de una manera muy, muy peligrosa, y algo tiene que hacerse al respecto”, añadió.
Antes de su discurso al pueblo polaco, Trump y su esposa Melania Trump depositaron una corona de flores en el en el monumento a los Héroes del Gueto de Varsovia, y visitó posteriormente el museo de la Historia de los Judíos Polacos de Polin.
El monumento a los Héroes del Gueto es un recuerdo a los primeros judíos que se rebelaron contra la ocupación nazi de Varsovia en abril de 1943, y que fue finalmente aplastada por las tropas de las SS, en una acción en la que se estima que perdieron la vida unos 13.000 judíos.
En el Gueto de Varsovia, el más grande de todos los de Polonia, habitaban hacinadas cerca de 400.000 personas.