TRUMP RECIBE A ESTADOUNIDENSES LIBERADOS POR COREA EL NORTE A SU REGRESO A EEUU

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió hoy a tres estadounidenses excarcelados por Corea del Norte, en una ceremonia realizada en una pista de aterrizaje y en el medio de la noche en la que calificó la liberación de buena señal para su cumbre con el líder norcoreano, Kim Jong-un, y para lograr la desnuclearización del país comunista.
Parado al lado de los exdetenidos en una oscura pista de aterrizaje de una base militar cercana a Washington, Trump dijo que era un “gran honor” dar la bienvenida a Estados Unidos a los tres hombres, pero agregó que “el verdadero orgullo será si obtenemos la victoria de deshacernos de las armas nucleares” de Corea del Norte.
Pero aunque Trump dijo que Kim “fue excelente con estas tres personas increíbles”, el vicepresidente Mike Pence insinuó en una entrevista con la cadena ABC que sufrieron condiciones de detención muy severas.
Pence dijo que el secretario de Estado Mike Pompeo, quien regresó con los exprisioneros, le contó que al parar a cargar combustible en Alaska, “uno de los detenidos pidió salir del avión porque no había visto la luz del día en mucho tiempo”.
Pence, Pompeo, la primera dama Melania Trump y otros funcionarios de alto rango se sumaron a Trump en la cuidadosamente coreografiada ceremonia, pensada para las cámaras de TV, en los albores del día, en la base militar conjunta de Andrews.
Los hombres -Kim Dong Chul, Kim Hak Song and Tony Kim, nacidos en Corea del Sur y nacionalizados estadounidenses- fueron liberados en medio de un deshielo en las relaciones entre los dos países, adversarios históricos.
Trump agradeció al dictador norcoreano por haber dejado ir a los estadounidenses y dijo creer que Kim quiere llegar a un entendimiento sobre desnuclearización en la que cumbre que celebrarán ambos líderes.
“Realmente creo que quiere hacer algo”, dijo el presidente, citado por la cadena CNN.
Pence, pese a sus palabras sobre las condiciones de detención de los liberados, se mostró cuidadoso, en varias entrevistas con canales de TV, de adoptar un tono positivo.
Corea del Norte “ha dado pasos que indican que esta podría ser una oportunidad para un gran avance” en las relaciones con Estados Unidos.
“Hasta este momento el régimen de Corea del Norte ha estado negociando, por lo que vemos, de buena fe”, dijo el vicepresidente a la cadena NBC.
Los exdetenidos fueron llevados al Centro Médico Militar Nacional Walter Reed, en Maryland, para ser evaluados y recibir tratamiento médico antes del reencuentro con sus familias.
Poco antes de las 3 de la madrugada, el presidente y la primera dama abordaron el avión médico en el que regresaron los liberados y pasaron varios minutos reunidos con ellos en privado.
El grupo luego apareció en la cima de la escalerilla del avión, todos con expresión sonriente y dos de los exdetenidos haciendo signos de victoria en lo alto de la escalera, antes de volver a pisar suelo estadounidense.
“Esta es una noche especial para estas tres granes personas”, dijo Trump a periodistas.
Sobre la relación con Corea del Norte, declaró: “Estamos empezando con nuevo pie”.
Los liberados parecían cansados pero de muy buen ánimo.
Consultados por los periodistas qué se sentía estar de regreso, uno de ellos contestó: “Es como un sueño; estamos muy, muy felices”.
Luego los tres aplaudieron a Trump.
La Casa Blanca organizó el evento hasta los últimos detalles, desplegando una bandera estadounidense gigante entre dos camiones de bomberos estacionados sobre la pista e invitando a los periodistas a presenciar el retorno.
Trump, un presidente muy consciente del poder de la imagen, dijo a los periodistas: “Creo que es probable que hayan roto el récord de todos los tiempos de audiencia de TV para las 3 de la mañana”.
Horas después, Trump tuiteó: “En nombre del pueblo estadounidense, ¡BIENVENIDOS A CASA!”.
El despliegue contrastó fuertemente con la recepción privada y de bajo perfil que prefería el Departamento de Estado, en línea con la tradición de tratar de proteger a víctimas potencialmente traumatizadas de una exposición pública tan inmediata luego de su calvario.
Pompeo logró su liberación en Pyongyang luego de reunirse con Kim a discutir los detalles finales de la cumbre con Trump.
Singapur parece ser el lugar más probable, según la prensa estadounidense, para la reunión, que será a fines de mayo o principios de junio.
Una cumbre Kim-Trump parecía impensada meses atrás, cuando ambos líderes intercambiaban amenazas e insultos por el desarrollo de armas nucleares y el ensayo de misiles balísticos por parte de Corea del Norte.
Pero la diplomacia ganó terreno luego de que las dos Coreas limaran sus propias asperezas, incluyendo la decisión de Pyongyang de enviar una delegación a los Juegos Olímpicos de Invierno en Corea del Sur.
Los líderes de los dos vecinos ya celebraron su propia cumbre el mes pasado.
En marzo, Trump aceptó de manera sorpresiva una oferta para mantener conversaciones con Kim luego de que el dictador norcoreano accediera a suspender las pruebas nucleares y de misiles y discutir la “desnuclearización”.
Según Corea del Sur, Kim dijo que estaba dispuesto a renunciar a sus armas atómicas si Estados Unidos se compromete a poner fin formalmente a la Guerra de Corea y a no atacar a su país.