TRUMP ENVIÓ UN CHEQUE AL PADRE DE UN SOLDADO MUERTO CUATRO MESES DESPUÉS DE PROMETERLO

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, envió un cheque por 25.000 dólares al padre de un soldado caído en Afganistán, después de que el hombre revelara que el mandatario no había cumplido con su promesa de junio pasado, informó la Casa Blanca.

El anuncio de la Casa Blanca llegó en medio de una polémica originada por el propio Trump sobre el trato de sus predecesores hacia las familias de caídos en combate, luego de que dijera esta semana que los presidentes anteriores a él no habían llamado a los parientes de soldados muertos en conflictos armados.

La controversia creció aún más luego de que la madre de un militar estadounidense muerto este mes en Níger acusó ayer al mandatario de “faltar el respeto” a su familia cuando llamó para dar sus condolencias el martes pasado, dos semanas después de la emboscada en el país africano y con la polémica ya desatada.

Horas más tarde, The Washington Post informó que se contactó con 13 de las 20 familias de militares caídos en combate desde que Trump llegó al poder, en enero pasado, y constató que el presidente sólo había llamado a la mitad de ellas para darles el pésame.

El padre del sargento Dillon Baldridge, quien fue asesinado junto a dos de sus soldados el 10 de junio último en Afganistán a manos de un policía, dijo al diario que Trump le prometió 25.000 dólares de su propio dinero como compensación pero que hasta ahora no había cumplido.

“Trump dijo, ‘voy a hacer un cheque de mi cuenta personal por 25.000 dólares’. No podía creer lo que estaba diciendo, y ojalá lo hubiese grabado porque lo dijo”, relató al periódico Chris Baldridge, quien explicó que el mandatario lo llamó para darle su pésame por la muerte de su hijo.

Baldridge agregó que el presidente le hizo su ofrecimiento luego de que él le contara que su ex esposa era la única beneficiaria de los 100.000 dólares que el Pentágono otorga como compensación a las familias de los militares caídos.

Horas después de la publicación de la denuncia, la Casa Blanca divulgó anoche un comunicado en el que afirmó que “el cheque ya fue enviado” y criticó que los medios de comunicación utilicen “un gesto generoso y sincero” para lo que consideran una estrategia anti Trump, informó la agencia de noticias EFE.

La llamada de Trump a Baldridge y el envío del cheque tomaron estado público luego de la polémica por otra llamada del presidente a la madre de uno de los cuatro soldados fallecidos el 4 de octubre al norte de la capital de Níger, Niamey, durante una emboscada sufrida cuando acompañaban a tropas locales en una patrulla.

Cowanda Jones-Johnson, la madre del sargento David Johnson, dijo que Trump fue irrespetuoso cuando llamó a la familia para dar sus condolencias.

“Les faltó al respeto a mi hijo y a mi hija, y también a mi marido y a mí”, afirmó la mujer en declaraciones a The Washington Post.

La congresista demócrata Frederica Wilson, que estaba con la familia en el momento de la llamada, había denunciado que Trump hizo llorar a la viuda del militar al asegurar que este “sabía en lo que se había metido”.

El magnate republicano lo negó rotundamente en Twitter y acusó a la congresista demócrata de inventar “completamente” sus dichos.

El cruce fue un nuevo capítulo de la controversia iniciada el lunes por Trump, cuando un periodista le preguntó por qué no había hablado públicamente todavía de la muerte de los cuatro miembros de las Fuerzas Especiales de Estados Unidos en Níger.

“Si miran al presidente (Barack) Obama y otros presidentes, la mayoría de ellos no hicieron llamadas, muchos de ellos no hicieron llamadas (a los familiares de los fallecidos)”, respondió Trump.

Cuando un periodista le respondió que esta afirmación era inexacta, Trump pareció rectificar, aunque no del todo.

“Creo que el presidente Obama lo hizo (llamar) algunas veces, y quizá otras veces no. No lo sé. Es lo que me han dicho (…) Otros presidentes no llamaron, escribieron cartas. Y algunos presidentes no hicieron nada”, argumentó Trump.

Ante la oleada de críticas, el mandatario se defendió ayer con un ejemplo concreto que concierne a su jefe de gabinete, el general John Kelly, uno de cuyos hijos murió mientras servía en Afganistán en 2010.

“Pueden preguntar al general Kelly si recibió una llamada de Obama. Pueden preguntar a otra gente. Yo no sé cuál era la política de Obama. Yo escribo cartas y también llamo”, afirmó Trump en una entrevista radial con Fox News.