Por Hernán Gutsztat, Managing Partner de CEIBO Digital

La continua disrupción tecnológica y la diversidad de players y opiniones que juegan en el nuevo mundo digital, hacen complicado entender qué es eso de lo que todos hablan cuando se nombra a la  “transformación digital”, sobre todo para aquél que viene de un mundo analógico, más físico.

Sobreviene una sensación de estar frente a algo un tanto inasible, un territorio que es aún inhóspito y en algún sentido es así. La transformación digital en nuestra visión, es como un mapa que vamos descubriendo y trazando a la vez, en engagement virtuoso con cada cliente.

Pero existen aún ciertos “mitos y verdades”, actuales, acerca de la transformación digital que todo aquél Directivo tiene que conocer antes de proyectar ese nuevo modelo de negocio o rediseñar la organización.

Veamos cuáles son esos 5 mitos:

“Mi empresa no requiere transformarse, no lo necesita”. Falso. La transformación digital no es una opción, es una necesidad, un must.  Todas las empresas de mayor o menor tamaño, deben preguntarse si el negocio es sustentable para los próximos 3 a 5 años. Porque lo que los trajo hasta este momento no va a necesariamente hacerlos subsistir.

El lockdown provocado por el Covid-19 es la mejor experiencia que ha puesto a todos a prueba, a medir su resiliencia. En un contexto estático la necesidad de transformarse puede no ser tan clara. Sin embargo, cuando ocurren cambios inesperados y el contexto cambia, la necesidad se hace más visible. Esto es lo que está ocurriendo hoy, en un contexto dinámico donde las compañías de todo el mundo reflejan necesidad y deseo de innovar, de adaptarse y transformarse. Esta transformación, en muchos casos las llevan a repensar un nuevo modelo de negocios para su compañía, en otros, a desarrollar nuevas unidades de negocio o productos y servicios complementarios para satisfacer a las nuevas necesidades que el mercado demanda.

“La transformación digital es un proceso caro, largo y que necesita mucha inversión”. Falso. Cada empresa tiene que entender las capacidades y las brechas de capacidades que necesitan entre lo que tienen y el modelo de negocios deseado y empezar a construirlo. Hacer un diagnóstico de cuáles son sus fortalezas, las capacidades en las que se va a apoyar para ir hacia ese modelo de negocios, o cuáles son las falencias, aquello que no tiene y cómo va a reconstruirlo son alguno de los puntos clave a considerar.

Hoy la transformación digital no se piensa de igual forma que años atrás.  Se desarrolla a través de “Building blocks”, ladrillos chicos que, como característica, no son iniciativas aisladas, sino parte de una idea que impacta directamente en la estrategia o modelo de negocios de la empresa. Un roadmap, un plan a futuro que en su agregado va construyendo la transformación digital en una compañías. Esos proyectos aportan resultados y tienen indicadores concretos para poder ser medidos. A partir de las implementaciones de esas iniciativas es como la empresa va trazando el camino hacia la transformación.

“El error más común es tenerle miedo al error”. Verdadero. Hay que cambiar el Mindset, entender que todavía estamos en la mitad de la película y no perder el tiempo. Muchas veces se da muchas vueltas antes de probar un nuevo proceso, una innovación y la realidad es que hay que hacerlo aunque haya errores. Aprender del error y empezar a generar estos procesos itinerantes donde pruebo, me equivoco, aprendo y replanteo, para volver a probar, es la clave.

“El proceso de transformación no se relaciona con el tamaño de la compañía.” Falso. Suele suceder que una compañía multinacional pueda ver más dificultoso implementar la transformación debido a su estructura. Si bien también su background, su posicionamiento y conocimiento del mercado, así como el acceso a las tecnologías, metodologías de trabajo y conocimiento en general suelen ser una gran ventaja, implementarlo puede no ser tan fácil de llevar adelante. Muchas veces lo que ocurre, y de hecho se recomienda, es que cierta innovación o nuevo modelo de negocios se desarrolle por fuera de la compañía y, una vez listo y adaptado, realizar la migración.

Por el contrario, las empresas más pequeñas tienen la gran ventaja de que la transformación puede ser más rápida, ágil, más fácil de generar la alineación entre el management y el resto de la organización. Si bien la aversión al cambio suele estar muy arraigada en algunos casos, es un proceso necesario a desarrollar y transformar a los colaboradores en nuevos agentes de cambio.

“La tecnología puede solucionar todos los problemas del negocio”. Falso. A veces uno cree que lo importante es la herramienta, la tecnología y no es así. Sobre todo para los que vienen del mundo más analógico. Se encuentra con un sinfín de cosas nuevas: Big data, IoT, Machine learning, RPA, o Bots, por nombrar algunas. Es muy tentador desenfocarse del negocio para empezar a hablar de tecnología. Los desafíos del negocio no son tan distintos a los de antes, lo que cambió es el cómo. El reto sigue siendo tener más clientes, tratarlos bien, brindar un buen producto y servicio, una buena experiencia. Ese es el hub del negocio.