El Ministerio de Trabajo convocó para esta tarde a una reunión a representantes de la empresa Carrefour y de la Federación Argentina de Empleados de Comercio (FAECYS), para evitar posibles despidos en el marco de la crisis que atraviesa la firma francesa.
El encuentro se llevará a cabo a las 17 en la sede laboral de la avenida Callao 114. informó a Télam el asesor letrado de FAECYS, Alberto Tomasone.
FAECYS se declaró en estado de alerta luego de la presentación que hizo el hipermercado ante el Ministerio de Trabajo de un procedimiento preventivo de crisis donde plantean que ante las dificultades necesitan reducir el plantel de trabajadores.
El delegado del gremio de Comercio de la sucursal Warnes, Mario Amado, advirtió que no van a aceptar “un plan de salvataje que contemple despidos o reducción salarial”.
El dirigente gremial afirmó que “la situación general es preocupante” y la particular de la sucursal Warnes “angustiante” ya que fueron “tomados por sorpresa” cuando les pidieron “cerrar la sucursal” mientras veían cómo “la estaban vaciando”.
De hecho, recordó que los trabajadores de esa sucursal se quedaron a dormir durante una semana en el local “para impedir el cierre y darle visibilidad al conflicto”.
“Carrefour está en una crisis global y en la Argentina los últimos tres años les dieron pérdidas”, reconoció el gremialista, quien aclaró que pese a entender que “las compañías necesitan ganar dinero”, no van a aceptar “reducción salarial o despidos”.
Según relató, “los gerentes se juntaron con el secretario general del gremio hace más de un mes y plantearon la necesidad de darle sustentabilidad a la empresa”, para lo que requirieron “echar a 2.700 trabajadores, el cierre de 11 sucursales y la reducción del 20% del salario”, algo que calificaron como “una locura” y rechazaron “desde las bases”.
Amado planteó que hace seis años eran 21 mil trabajadores y que seis años después, habiendo incorporado a EKI y los Carrefour Express, son menos de 19 mil.
En torno de los motivos de la crisis financiera de la multinacional, Amado indicó que “es evidente la caída del consumo por la situación del país” y el “alejamiento de Carrefour del cliente con políticas comerciales erradas”.
La merma en las ventas a causa de la retracción del consumo es uno de los argumentos sostenidos por Carrefour en la presentación ante el Ministerio de Trabajo del procedimiento preventivo de crisis.
La firma francesa es la cuarta empleadora de la Argentina, con alrededor de 20.000 trabajadores.