SCERVINO DIJO QUE FUE DESPLAZADO DE LA SUPERINTENDENCIA DE SALUD

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El sanitarista Luis Scervino atribuyó hoy su desplazamiento del cargo de Superintendente de Servicios de Salud “a la marcha de la CGT” a Plaza de Mayo, dijo que su camiseta sigue siendo “la de la seguridad social y no la del sindicalismo” y lamentó que algunos funcionarios del Ejecutivo “pensaran que podía ser funcional a la CGT”.
No obstante, sostuvo que se va “muy satisfecho” de haber participado en la gestión de Mauricio Macri, con quien dijo mantener “una relación excelente”.
“Lamento que algunos pensaran que yo podía ser funcional a la CGT”, manifestó Scervino en diálogo con Telám, al caracterizarse como un “técnico sanitarista” exclusivamente “interesado en la problemática de la salud y de la seguridad social”.
Scervino dijo a esta agencia que su alejamiento de la función pública se produjo, a su entender, “por culpa de la protesta sindical”, y que la salida del cargo le cayó “muy de sorpresa”.
Más tarde, en declaraciones a Radio Mitre, el ex funcionario contó que un par de horas después de la marcha de la CGT, el ministro de Salud, Jorge Lemus, le pidió su renuncia.
“Yo no soy responsable de los actos de la dirigencia sindical”, apuntó en la entrevista.
“Uno tiene que saber que la función pública es como una casa que alquila, en algún momento la tiene que entregar”, dijo sobre su desplazamiento.
“Lo que a mí me puede caer mal es que yo no soy dirigente sindical, no apoyo la marcha que se hizo en el día de ayer”, agregó y la calificó de “bastante lamentable”.
Además defendió el sistema de obras sociales porque “hace cincuenta años da atención a 15 millones de personas y es muchísimo más eficiente que otros sectores de la salud. Aún el sector público”.
Scervino sostuvo que esa postura le generó “enfrentamientos con otros sectores”.
El presidente Mauricio Macri nombró a Scervino en la Superintendencia de Servicios de Salud en el inicio de su gestión en diciembre de 2015, de la mano de José Luis Lingeri, titular del gremio de Obras Sanitarias y funcionario de distintos gobiernos, incluidos los de Carlos Menem y el de Néstor Kirchner, siempre en organismos vinculados a las obras sociales. Scervino, a su vez, era el director de la obra social de Obras Sanitarias.
Macri devolvió a comienzos de 2016 a las obras sociales 2.700 millones de los 29.000 millones de pesos del Fondo Solidario de Redestribución (FSR), que los tres gobiernos anteriores mantuvieron inmovilizados en una cuenta del Banco Nación. Otros 8.000 millones de pesos se destinaron a coberturas universales para personas en situación de vulnerabilidad, y el resto del dinero se acordó que se saldará en 2020 en bonos.
“En lo personal me voy muy satisfecho con mi labor, pude llevar adelante proyectos inéditos y recuperamos el Fondo que el gobierno anterior mantenía fuera del alcance de los afiliados. Lamento que algunos funcionarios (a los que evitó individualizar) creyeran que yo era funcional a la CGT. Pero yo no vine a ponerme la camiseta de nadie, mi único interés pasa por la seguridad social”, aseguró el ahora ex titular de la Superintendencia.
“Este es un tema que me cayó de sorpresa…”, dijo Scervino quien, ayer por la mañana, sin saber que sería su último día en el Gobierno, dictó una conferencia sobre temas de salud.
Con todo, el también titular del Instituto de Investigaciones Sanitarias de la Seguridad Social prefirió irse del elenco oficial sin reproches: “Recibí el apoyo de todos los sectores y mantengo con el presidente Macri una relación excelente, el mejor de los tratos”, abundó.
Consultado acerca de las versiones respecto del desplazamiento del secretario de Trabajo Ezequiel Sabor, Scervino se abstuvo de brindar alguna precisión: “Desconozco si es el mismo caso que el mío. No estoy al tanto de las problemáticas de Trabajo”.