El Gobierno dispuso la reducción de entre 20% y 40% la tarifa máxima del servicio de pilotaje y practicaje en los puertos del país para aumentar la competitividad del sector portuario, mediante la resolución 9-E/2018 publicada hoy en el Boletín Oficial.
La medida fue tomada luego de la audiencia pública del 12 de diciembre pasado para fijar una tarifa máxima en el servicio de practicaje, uno de los costos logísticos que paga el productor por el traslado de sus productos desde y hacia los puertos fluviales.
La audiencia pública, la primera de estas características en 25 años, contó con el apoyo de los gobiernos de Tierra del Fuego, Chubut, Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe y Misiones.
Además del nuevo cuadro tarifario, que se actualizará anualmente, para garantizar mayor eficacia y regularización, en la audiencia se acordó con todos los actores del sector consideraciones relacionadas con la eliminación de las limitaciones en el coeficiente máximo a aplicar, y una bonificación especial para aquellas empresas con mayoría de capital nacional.
En un comunicado difundido hoy, el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, señaló al respecto que “desde el primer día definimos con el Presidente (Mauricio Macri) el espacio estratégico que tiene el sector de los puertos y las vías navegables para el desarrollo del país”.
“Durante muchos años fue abandonado, desatendido. Ya no más. Queremos nuevas reglas claras, que aseguren la competitividad de un servicio que es fundamental para la seguridad de la navegación. Una Argentina competitiva, es una Argentina que crece”, afirmó.
El Gobierno Nacional ya realizó importantes avances en el desarrollo del servicio de practicaje como fueron la limitación de la responsabilidad civil, lo que puso al práctico en igual de condiciones con el resto de los profesionales.
Además, en conjunto con Prefectura Naval, se mejoró los márgenes de seguridad de navegación en el servicio, según se informó oficialmente,.
Por su parte, Jorge Metz, subsecretario de Puertos y Vías Navegables, destacó que “esta medida resulta fundamental para lograr mayor competitividad en el servicio de practicaje y pilotaje en todo el país”.
“Venimos de décadas donde el servicio estaba desregulado y la problemática se incrementaba año a año. Realizamos una Audiencia Pública y ahora estamos fijando las tarifas máximas, reduciendo entre un 20 y un 40 por ciento las tarifas, lo que provoca una mejorar los costos logísticos, transparencia en el mercado y un paso más para que todo el sector portuario siga creciendo”, aseguró Metz.
Hasta 1991 la retribución por los servicios de practicaje se regía por un cuadro tarifario fijado por el Estado, pero entonces fue desregulado y se permitió la libre contratación entre privados, reservándose al Estado la facultad de imponer tarifas máximas, lo que se hizo por última vez en 1992.
Hoy la tarifa se encuentra desactualizada e inobservada por lo que existe una marcada discrecionalidad y dispersión según las distintas zonas en las que se cobra, no existe oferta competitiva y el mercado está cerrado a la entrada de nuevos actores; todo esto incide directamente en el costo logístico argentino, indicó el comunicado de Transporte.