RAJOY FACILITARÁ LA SALIDA DE EMPRESAS DE CATALUÑA Y CELEBRAN LOS MERCADOS

19
La Bolsa de Madrid cerró hoy con su segunda mayor suba del año luego de que el quinto banco de España decidiera abandonar Cataluña y de que el gobierno español dejara trascender que aprobará en breve un decreto para facilitar la salida de empresas de la región ante el temor a que declare su independencia.
Con los líderes catalanes preparados a proclamar su secesión de España tan pronto como el lunes próximo, el consejo de administración de Banco Sabadell acordó hoy en una sesión extraordinaria trasladar su sede social a la ciudad oriental de Alicante.
La Bolsa madrileña, el principal mercado de valores de España, cerró con un incremento del 2,51 por ciento, el segundo mayor del año, impulsado en gran parte por la decisión de Sabadell, cuyas acciones se dispararon más de seis puntos, y por la posibilidad de que el tercer banco español y el más grande entre los catalanes, CaixaBank, también abandone Cataluña.
El vicepresidente catalán, el independentista Oriol Junqueras, aseguró que no cree que vaya a haber una huida de empresas de la región -la más rica de España, con casi un quinto de su PBI-, e insistió en que otros indicadores, como la Inversión Extranjera Directa (IED) en Cataluña, muestran una tendencia distinta.
“Somos gente responsable, gestionaremos con responsabilidad la situación”, dijo Junqueras en una entrevista con el canal de televisión español La Sexta.
A diferencia del Sabadell, los estatutos de CaixaBank no permiten el cambio de sede con un mero acuerdo del consejo de administración, sino que requieren la aprobación de los accionistas, por lo que el gobierno aprobará, previsiblemente mañana, un decreto que cambia el marco normativo para facilitar estos traslados.
Según informó la prensa española, que citó a fuentes del Ejecutivo del presidente Mariano Rajoy, el decreto está confeccionado a medida para CaixaBank -cuyas acciones subieron hoy casi 5 por ciento- ya que permitiría a la entidad catalana llevar su sede social fuera de Cataluña sin necesidad de convocar una junta de accionistas.
Apenas trascendió la información de que el gobierno aprobará el decreto, el consejo de administración de CaixaBank anunció una reunión para mañana, y El País y otros diarios españoles afirmaron que en la sesión aprobará un cambio de sede social.
Para convocar un consejo de accionistas, aprobar el cambio y registrarlo, haría falta casi un mes, demasiado tiempo para clientes que ya están inquietos desde hace tiempo, confirmaron a El País fuentes de la entidad.
De esta forma, el mayor banco de Cataluña quiere acabar con la inquietud generada entre su clientela por las consecuencias que podría tener una declaración unilateral de independencia y pretende frenar la salida de depósitos hacia la competencia.
Además de Sabadell, otras empresas anunciaron ya el cambio de domicilio social a otras ciudades fuera de Cataluña, como, por ejemplo, la biotecnológica Oryzon o la teleoperadora Eurona o el grupo odontológico Proclinic Expert, que se trasladan a Madrid.
El grupo asegurador Catalana Occidente también envió hoy una nota a sus empleados en los que asegura que tomará todas las medidas necesarias para garantizar que su actividad pueda desarrollarse “con normalidad, en un marco estable y en un entorno de seguridad jurídica y económica”.
Junqueras intentó restarle importancia a la salida del Sabadell de Cataluña y dijo que defiende que en una economía global “cualquier empresa puede trabajar con cualquier banco del mundo”.
“Que las empresas tomen las decisiones que consideren necesarias”, aseguró.
El vicepresidente catalán, que tiene a la Economía entre sus competencias, sacó pecho ante los buenos indicadores de la economía catalana, todos datos que no recogen el más que posible impacto de los acontecimientos de los últimos días.
Por ejemplo, el récord en exportaciones, que son más de una quinta parte del total de las del Estado, y la captación de inversión extranjera directa, que fue superior a los 5.000 millones de euros, un aumento del 2,3 por ciento.
En este contexto, traccionado por el decreto que planea aprobar el gobierno, el principal índice selectivo español, el IBEX 35, sumó hoy 249,80 unidades, hasta 10.214,70 puntos, con lo que recuperó posiciones y revirtió casi toda la caída de ayer, la peor desde el Brexit, en junio de 2016.
Horas antes de aprobar su traslado, el Sabadell informó oficialmente al regulador bursátil (CNMV) de esa previsión, ante la incertidumbre por la situación política en la región de Cataluña, que creció desde que una mayoría de catalanes optó por la independencia en un referéndum celebrado el domingo pasado.
Este cambio de domicilio social garantizará que la entidad siga estando bajo el paraguas regulatorio del Banco Central Europeo (BCE) en un hipotético caso de secesión, lo que garantiza los intereses de accionistas, clientes y empleados dentro de cualquier escenario.
Este traslado supondrá también que el pago de impuestos de la sociedad se lleve a cabo en la ciudad que albergue la nueva sede del banco, en este caso Alicante, que está en la Comunidad Valenciana, región limítrofe a Cataluña.
El Banco Sabadell, que como grupo tiene presencia en diferentes países, cuenta con unos activos de 217.457 millones de euros, 2.548 oficinas y unos 26.000 empleados, según la web de la entidad.
Fuentes del Banco Sabadell aseguraron que a pesar de esta lógica inquietud, la operativa en la red sigue siendo normal y no hay ningún movimiento significativo de depósitos.
El grupo cuenta con más de 11 millones de clientes en España, Reino Unido, Estados Unidos y México, y sus negocios en el extranjero representan más de un 30 por ciento del total. Cataluña representa un 15 por ciento del total del balance de la entidad.
El Banco Sabadell sufrió especialmente en la bolsa estos días, y desde el referéndum perdió más del 10 por ciento de su valor, aunque en el año acumula todavía una revalorización superior al 22 por ciento, siendo una de las entidades con mejor evolución.
La caída del banco y de otras entidades lideró ayer el desplome del Ibex, que sufrió su peor caída desde el referéndum en el Reino Unido por el Brexit en junio de 2016, y se desplomó un 2,85 por ciento, hasta perforar la barrera de los 10.000 puntos.