RADIOHEAD, LA ESPERA DIO SUS FRUTOS

Tras 44 días del inicio de la temporada alta de recitales en Argentina, llegó el momento de adelantar el cierre de los indicadores económicos de abril. Agendar el tipo de cambio, la tasa de interés, el rendimiento de las lebacs, la inflación acumulada, el déficit fiscal, el índice de actividad económica, pero por sobre todas las variables, realizar el cálculo del INDICADOR LIDER, ese dato subjetivo que buscamos los “inversores anónimos” y es precisamente ahí donde nos detendremos.

El corte se produjo exactamente el 14 de abril y los responsables fueron los ingleses Thom York, Jonny Greenwood, Ed O´Brien, Colin Greenwood y Phil Selway, integrantes de RADIOHEAD.

Estadísticamente la banda eligio nueve de sus albunes para completar el setlist, repasando su discografía desde 1993 hasta su último álbum de estudio del 2016:

A Moon Shaped Pool (2016): Daydreaming, Ful Stop, The numbers, Desert Island Disk, Present Tense (5)
Ok Computer (1997): Lucky, Let Down, Climbing Up the Walls, Exit Music, Paranoid Android (5)
Hail to the Thief (2003): Myxomatosis, The Gloaming; There There, 2 + 2 = 5 (4)
In Rainbows (2006): 15 Step, Nude, Weird Fishes/ Arpeggi, Bodysnatchers (4)
Kid A (2000): Everything in Its Right Place, The National Anthem, Idioteque (3)
Amnesiac (2001): Pyramid Song, I Might Be Wrong (2)
The King of Lims (2011): Bloom, Feral (2)
Pablo Honey (1993): CREEP (1)
The Bends (1995): My Iron Lung (1)

A pesar de habernos deleitado con 27 obras maestras y más de dos horas largas de concierto, a los “Weirdos de Radiohead” nunca nos parecerá suficiente. A nuestra sintomatología de raros, maníaco depresivos, bipolares, suicidas, nos faltaron los clásicos como Karma Police, No Surprises, Lotus Flower, High and Dry, Fake Plastic Trees y miles de etcéteras.

Cada uno de nosotros se transportó al lugar donde los escuchó por primera vez, la mayoría allá por 1993, cuando sintonizábamos el dial de nuestra FM favorita y nos preguntábamos quién era “Pablo Honey”.

Radiohead superó ampliamente todas nuestras expectativas, como también la de los organizadores de la primera edición del Festival Soundhearts, quienes deberán replantearse el lugar para el desarrollo del mismo, ya que más de 39.000 maníaco depresivos invadimos una Tecnópolis desbordada y superada en su capacidad operativa.

Radiohead le ganó a las adversidades climáticas de los festivales y recitales anteriores, al sonido, a las fallas eléctricas de las pantallas de Depeche Mode, a la voz enferma de Liam Gallagher, a la cancelación del recital de Richard Ashcroft, a la volatilidad de los mercados y nos dejaron una renta que amortizaremos de por vida. Treinta y tres años de trayectoria marcaron la diferencia, nos volvimos a reencontrar después de un poco más de nueve años, en silencio, registrando como cada canción dejaba huellas en nuestra retina, en cada lágrima.

Cerremos YA el mes de abril aunque técnicamente falten 15 días, cerremos los indicadores mensuales del último día.

El show con el que nos deleitó la banda inglesa, se convirtió en la inversión más rentable en lo que va del 2018, dejando la vara bien alta para los que vendrán, para nosotros los que seguimos apostando a comprar las entradas con mucha anticipación.

Nos vimos y nos veremos en el próximo pogo.

@mariedallocchio