El gobierno de Cambiemos, debe pensar que la política de defensa heredada de la gestión kirchnerista tanto desde lo estratégico como desde lo operacional era acertada.

¿Por qué decimos esto? Porque luego de dos años al frente del gobierno no se derogaron los Decretos N°727/06 de Reglamentación de la Ley 23.554 de Defensa Nacional y el N° 1691/06 que Aprueba la Directiva sobre Organización y Funcionamiento de las Fuerzas Armadas.

En esta Directiva y a partir de lo expresado en el Decreto N°727 se determina la Aptitud Estratégica Defensiva de la Nación Argentina y se define nada menos que:

  • Misiones Principales y Subsidiarias de las Fuerzas Armadas
  • Concepción del Instrumento Militar y Concepción del Empleo Efectivo
  • Rol y Funciones de los integrantes del Instrumento Militar
  • Diseño y Orientación de este Instrumento
  • Equipamiento acorde para el cumplimiento de lo anterior

La evidencia muestra que desde el Gobierno están de acuerdo con la misma dado que han estado al Frente de la Cartera de Defensa un tiempo más que lógico como para haber introducido de mínima alguna modificación.

Lo incongruente, estando de acuerdo desde lo conceptual, es no intentar cumplir con lo establecido por la misma; en especial a lo que hace al Equipamiento y Sostén Logístico.

A la fecha las Fuerzas Armadas Argentinas no pueden cumplir de forma efectiva ninguna de las Misiones Principales que la Directiva define. Y solo pueden cumplir con deficiencias las Misiones Subsidiarias.

Lejos de buscar revertir esta situación y dar cumplimiento (o tratar de darlo) a lo establecido por este Documento Rector el actual Gobierno, a través del Presupuesto 2017 y del nuevo 2018, demuestra que no tiene interés de hacerlo.

En el mismo se nota un claro ajuste, al de por si magro presupuesto, que va a seguir afectando a la operatividad más básica de las Fuerzas Armadas.

La contribución de la Jurisdicción Defensa al Esfuerzo Fiscal lleva a que por ejemplo se desprograme la reparación del submarino ARA Santa Cruz extendiéndose la misma hasta 2023.

Con la pérdida del ARA San Juan y la no operatividad del ARA Salta, la Armada ya no cuenta con una Fuerza de Submarinos “real”.

Lleva también a desprogramar la fabricación de los radares 3D de vigilancia aeroespacial para control del espacio aéreo y al fin de la Operación Fortín para el Control de la Frontera más “Caliente” que tiene el país que es la Norte, entre otros recortes.

E inclusive con posibilidades de afectar un Servicio Público Esencial como es el Control del Tránsito Aéreo, ya que los 22 Radares 2D para esta tarea no cuentan con Contrato de Mantenimiento. Estos radares no son los que Controlan a los vuelos intrusivos sino los encargados de dar Control Radar a la aviación comercial y general.

Los máximas autoridades del gobierno hacen declaraciones como si no estuviesen al tanto o no fuesen responsables por la toma de decisiones de estas acciones… ¿Impericia? ¿Negligencia? Lo importante es bajar la ansiedad, la Defensa Nacional puede esperar.