PYMES DEL ESTADO DE MATO GROSSOBUSCAN SOCIOS EN LA ARGENTINA Y SUDAMÉRICA

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El sector empresarial del estado de Mato Grosso, el primer exportador de soja, maíz, algodón y carne de Brasil, lanzó una campaña para intensificar el comercio con la Argentina y otros países sudamericanos con el objetivo de facilitar el intercambio regional frente a productos similares que puedan llegar desde China y otros mercados.
Para eso, el Servicio Brasileño de Apoyo a las Pequeñas Empresas (Sebrae), una red público-privada, lanzó en Cuiabá, capital del estado central de Mato Grosso, su primera iniciativa para el comercio entre pymes sudamericanas.
“Nuestro mercado será cada vez más invadido por China. Debemos ocupar estos espacios para aumentar el comercio entre los vecinos para que los pequeños negocios que tienen valor agregado puedan ampliarse entre la región”, dijo el superintendente de Sebrae Mato Grosso, José Guilherme Barbosa Ribeiro, en una presentación ante corresponsales de la prensa sudamericana en Brasil, entre ellos Télam.
Cuiabá, la capital ubicada en el centro geográfico de América del Sur, fue el escenario del Foro Empresarial organizado por el Sebrae para ofertar productos de la región: dos argentinos se mostraron interesados en la compra de castaña de Brasil para incluirla en una cadena de productos gourmet.
“Nosotros importamos alimentos en conserva, frutos secos, pero nos interesan todos los productos como la castaña. Mato Grosso nos informó sobre los productos de su cadena productiva que nosotros les compramos a otros mercados”, dijo a Télam José Maurín, representante de la importadora argentina Bavosi, de Ciudadela, provincia de Buenos Aires.
Interesado en los frutos amazónicos para la industria gourmet también se presentó el argentino Augusto Riggi, de AR Trade, empresa de comercio exterior de Olivos.
Mato Grosso sufre una suerte de trauma generado por la riqueza de las commodities y su poca expresión en el sector productivo de pequeño porte: es el estado con más jets privados de Latinoamérica por la fuerza de sus haciendas sojeras y ganaderas pero está rezagado en la producción con valor agregado.
El 86% de lo exportado por Mato Grosso, segundo estado en exportación global después de San Pablo, es responsabilidad de apenas 40 empresas.
“Nuestras empresas deben buscar la internacionalización con Sudamérica”, dijo Ribeiro, el titular del Sebrae.
La logística en esta ciudad ubicada a 300 kilómetros de la frontera con Bolivia, que tiene rutas para salir al Pacífico vía Perú es el gran obstructor para la expansión y es por eso que en los próximos meses se espera el primer vuelo internacional hacia Cuiabá sin pasar por San Pablo, desde la ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra.
Según datos del Sebrae, en Brasil el comercio internacional es hecho por micro y pequeñas empresas, contra el 65% de participación que se da en Italia o Alemania.
Eso pese a que las pymes brasileñas son el 99% de las empresas del país, representando el 27% del PIB.
Las empresas argentinas, dijo a Télam André Luiz Schellini, gerente de inteligencia estratégica del Sebrae Mato Grosso, tienen una oportunidad única en este estado que generalmente es llamado el “Texas” de Brasil.
Es que en Mato Grosso existen tres biomas: el cerrado, agrícola, en el centro, la amazonía, en el norte, y el pantanal, en el sur.
“Argentina es el principal socio de Brasil en la región. La relación comercial que proponemos es de ida y vuelta. Usamos la herramienta Trade Map con datos de inteligencia de la OMC para identificar los productos. Lo que nosotros les compramos a otras regiones podemos comprarlo a los argentinos y viceversa”, según el economista Schellini.
En la feria, además de argentinos, estuvieron importadores y exportadores de Uruguay, Chile, Perú, Bolivia, Paraguay y Colombia.
La búsqueda de nuevos horizontes comerciales para las pymes brasileñas tiene que ver, también, con la crisis brasileña, debido a que muchos de los casi 14 millones expulsados del mercado de trabajo desde 2015 deben reconvertirse en emprendedores de servicios y de producción a baja escala.
“El emprendedorismo hoy en Brasil se hace por necesidad, no por oportunidad”, comentó.
Agregó que por eso buscan que las pequeñas empresas puedan acceder a mercados vecinos.
“Hay que reducir la distancia psicológica que implica que el empresario quiera vender apenas a mercados desarrollados y no a sus vecinos sudamericanos”, planteó.