PUIGDEMONT DEFIENDE EL REFERÉNDUM CATALÁN

15

El presidente del gobierno de Cataluña, Carles Puigdemont, reivindicó hoy ante el Parlamento regional el referéndum independentista del 1 de octubre pasado, repudió la represión ordenada por Madrid porque, dijo, quiso “provocar el pánico” y se solidarizó con todos los heridos, en un discurso que mantiene en vilo a España entera, que espera saber si el líder catalán anunciará finalmente la independencia.
“En estos últimos días se dirigieron a mí muchas personas, todas con sugerencias lícitas y propias de un momento como este. También yo pedí opinión a diversas personas. Lo que les expongo no es una decisión personal, sino el resultado del 1 de octubre, de la voluntad del gobierno que presido. Hoy toca hablar de los resultados del 1 de octubre en el Parlamento”, anunció Puigdemont.
“Como presidente, soy muy consciente de que hay mucha gente angustiada, preocupada, gente de todas las ideas. La violencia gratuita y el traslado de empresas (lo que tiene efecto real son los 16.000 millones de euros catalanes que cambian de sede social) son hechos que han enrarecido el ambiente”, continuó.
“Actuaré con responsabilidad y teniendo en cuenta a todo el mundo. Desde la muerte de Franco, Cataluña ha contribuido mucho a la consolidación de la democracia española. Cataluña creyó que la Constitución española podría ser un buen punto de partida”, aseguró.
Puigdemont hizo un resumen de los últimos años y cómo la región de Cataluña intentó avanzar en una mayor autonomía, negociando con el gobierno central de España, y acusó a las autoridades nacionales de haber cambiado dramáticamente el texto final de la ley de autonomía.
“Durante este período millones de ciudadanos llegaron a la conclusión racional de que la única forma de mantener el autogobierno es que Cataluña se constituya en un Estado. Las últimas elecciones al Parlamento son prueba de ello”, aseguró el presidente de gobierno, cuyo partido no consiguió una mayoría absoluta, sino que tuvo que aliarse con fuerzas independentistas menores.
La sesión del parlamento catalán de hoy empezó accidentada y demostró el clima de tensión e incertidumbre que se vive en Barcelona y en todo el país.
La presidenta del Parlamento catalán, Carme Forcadell, postergó por una hora el inicio de la sesión y llamó a una reunión de último momento con los jefes de las bancadas, luego que fuentes del gobierno catalán explicaron a Télam que Puigdemont pidió un retraso ya que estaba manteniendo contactos de último momento con intermediarios internacionales para evitar una nueva escalada política en el conflicto con el gobierno español encabezado por Mariano Rajoy.
Fuera del parlamento regional, la tensión dominaba las calles.
El gobierno de Rajoy volvió a ordenar un masivo despliegue de seguridad que alcanzó a aeropuertos y estaciones de tren, mientras que miles de simpatizantes independentistas se mantienen firmes en algunas plazas de las principales ciudades de Cataluña, esperando escuchar qué define Puigdemont para el futuro de Cataluña.