PUIGDEMONT COMPARECERÁ EN EL PARLAMENTO EL MARTES

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El presidente regional de Cataluña, Carles Puigdemont, pidió hoy comparecer en el parlamento catalán el próximo martes sin develar si declarará la independencia de forma unilateral, en un intento por sortear un veto de la Justicia española y en medio de fuertes presiones políticas y económicas para que dé marcha atrás a su aventura secesionista.
No obstante, desde el partido anticapitalista Candidatura de Unidad Popular (CUP), el socio del gobierno catalán en el proceso de secesión, el diputado Carles Riera, dijo que no hay “ningún elemento” que haga pensar que el presidente no cumplirá con su compromiso.
El Ejecutivo central de Mariano Rajoy, por su parte, se mantiene en la misma posición de firmeza, y exige a Puigdemont que “vuelva al orden constitucional para dialogar”, sin dar todavía ningún paso drástico para abortar el proceso de secesión.
“Este gobierno sabe cuándo tiene que actuar”, remarcó el vocero del Ejecutivo español, Íñigo Méndez de Vigo, en un momento en el que la presión también es máxima sobre el presidente Mariano Rajoy, acorralado entre los sectores que reclaman una intervención inmediata sobre el autogobierno de Cataluña, y los que piden “diálogo” para evitar una catástrofe de consecuencias impredecibles.
El líder del partido liberal Ciudadanos, Albert Rivera, aliado parlamentario que da estabilidad al Partido Popular (PP) de Rajoy, acudió hoy a La Moncloa para reclamarle al presidente del gobierno que aplique el polémico artículo 155 de la Constitución, con el objetivo de intervenir parcialmente en Cataluña para convocar elecciones regionales.
Por el momento, el líder conservador mantiene su negativa, según fuentes de los liberales.
Rivera pide un mayor liderazgo a Rajoy porque considera que ya casi no queda tiempo para impedir la declaración de independencia, pero el presidente no accede a la vía del 155 porque considera que no existe suficiente base jurídica, ya que no existe una ley que regule la aplicación de este precepto que nunca antes se aplicó en democracia.
Por lo tanto, parece estar ganando cada vez más fuerza la opción de recurrir a la Ley de Seguridad Nacional, declarando “estado de emergencia” por decreto para actuar en Cataluña, aunque sobre esta vía también persisten las dudas respecto de cómo llevarlo a cabo, ya que implicaría, además de tomar el mando de la policía, asumir administrativamente el control de todo el territorio catalán, según expertos.
La amenaza de una declaración unilateral de secesión sigue sobre la mesa, de ahí que el escenario de cara a la próxima semana es todavía muy incierto.
La Mesa del Parlamento regional -órgano de gobierno de la cámara- fijó la sesión plenaria en la que hablará el presidente catalán para el martes a las 18 hora local (13 de Argentina).
Coincidiendo con este paso, el gobierno catalán publicó los resultados definitivos del referéndum del domingo pasado, que pese a haberse celebrado bajo la prohibición del Tribunal Constitucional era indispensable para avanzar hacia la ruptura con España.
De acuerdo con los datos ofrecidos, de la consulta participaron 2,28 millones de personas, un 43% del censo electoral, y el 90,18% votaron a favor del Sí a la independencia.
“El pleno del próximo martes es el momento adecuado para ratificar el referéndum, la ley de independencia y para que se inicie el proceso constituyente”, aseguró Carles Riera, de la CUP, antes de remarcar que su partido “confía” en Puigdemont, con cuya coalición, Junts pel Sí, dijo estar negociando los términos del texto de la declaración.
Los anticapitalistas insistieron en que solo aceptarán una eventual mediación después de que el parlamento catalán haga la declaración y permita, por tanto, una relación de dos sujetos políticos soberanos.
“Estamos convencidos de que la declaración de independencia no sería en ningún caso un portazo al diálogo con el gobierno español”, sostuvo por su parte Jordi Cuixart, el presidente de Òmnium Cultural, una de las dos organizaciones civiles independentistas que están detrás de las grandes movilizaciones a favor de la secesión.
En su solicitud al Parlamento, formalizada por escrito, el líder separatista afirmó que el objetivo de su comparecencia es “informar sobre la situación política actual”, sin dar más detalles ni hacer ninguna mención al referéndum de secesión celebrado el domingo.
De esa forma, se trata de evitar una nueva suspensión del pleno por parte del Tribunal Constitucional español, que ayer intervino de inmediato prohibiendo la sesión que había sido anuncia para el lunes en la que se pretendía declarar la “República catalana independiente”.
La inminencia de una declaración de independencia unilateral comenzó a provocar la huida de grandes empresas de Cataluña, una decisión que en términos empresariales responde a la necesidad de resguardarse de riesgos, pero también funciona como un arma de presión.
De hecho, el gobierno español aprobó hoy un decreto para facilitar esa fuga, apenas unas horas antes de que el FMI advirtiera que una crisis prolongada en Cataluña puede tener efectos sobre la economía española.
El Banco Sabadell fue uno de los primeros en adoptar la decisión, y hoy se sumaron CaixaBank, el banco más grande de Cataluña, y la empresa Gas Natural.
En tanto, la oposición en el parlamento catalán, desde liberales, conservadores hasta la izquierda abogaron a favor de unas elecciones anticipadas en Cataluña para salir de la situación de bloqueo.
“El pleno del martes es una gran oportunidad para consolidar la vía del diálogo y la solución pactada”, afirmó Joan Coscubiela, vocero de la izquierda, para quien el 1 de octubre “de ninguna manera un referéndum vinculante”.
La apuesta unilateral de ruptura emprendida por el gobierno catalán estuvo avalada en los últimos días por movilizaciones multitudinarias, a las que también se unieron personas en rechazo a la violencia que sufrieron los votantes que participaron del referéndum
En contraposición, para mañana una iniciativa surgida en las redes sociales convoca a los ciudadanos a acudir de blanco frente a los ayuntamientos para abogar por el diálogo bajo el lema ¿Hablamos?, mientras este domingo se celebrará en Barcelona una manifestación contra la secesión.