PIDEN IGUALAR VENTAJAS OTORGADAS A CERVEZAS Y VINOS

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Otro punto débil de la reforma impositiva planteada por el gobierno surgió de las modificaciones que se quieren introducir con los impuestos a las bebidas alcohólicas. Es que tras la eliminación a las modificaciones al vino y a la cerveza, quedaron dentro del proyecto las bebidas espirituosas, sector que incluye al fernet, Gancia, Campari, vodka y whisky entro otros. Gonzalo Aguirre, CEO de DIAGEO señaló que “la mayoría de los productos se consume en tragos y compite con la cerveza; es cerca del 80 por ciento la que se consume de esa manera”.

La Federación Argentina de Industrias de Bebidas Espirituosas (Faibe) pidió que el proyecto de reforma tributaria que el Gobierno le dé al sector el mismo tratamiento impositivo que tienen los vinos y las cervezas.


“Habiendo eliminado los impuestos internos al vino y a la cerveza, hacemos un llamado al gobierno nacional para que sea equitativo y claro”, indicaron fuentes de la Faibe.


Explicaron que “la industria de las bebidas espirituosas solo representa el 13% del total del alcohol ingerido en la Argentina”, y aseguraron que “la mayor parte del consumo de alcohol lo aportan las cervezas y el vino”.


“A pesar de esto, las bebidas espirituosas representan el 50% de la recaudación de los impuestos al alcohol, ubicando a las mismas en una posición de desventaja y generando una distorsión importante respecto al resto de las bebidas alcohólicas”, remarcaron.


Las bebidas espirituosas tributan actualmente un 20% de impuestos y pasaría a pagar una alícuota del 29% de aprobarse el proyecto de reforma tributaria impulsado por el Gobierno nacional, mientras que el vino no está gravado, y la cerveza tiene una alícuota de 7%.


En consecuencia, desde Faibe indicaron que “un incremento adicional de impuestos aumentaría el trato diferencial injustificado desconociendo aún más el principio fundamental que el alcohol es alcohol, no importa el tipo de bebida alcohólica que sea”.


Además puntualizaron que “gravámenes altos traen consecuencias indeseables como contrabando o adulteración, reduciendo la recaudación del gobierno y aumentando los riesgos de salud pública para el consumidor”.


“Reglas claras y equitativas para el mercado de bebidas alcohólicas garantizarán transparencia en el mercado, una recaudación estable, interés en inversiones, estabilidad laboral y evitará problemas en la salud”, concluyeron desde la Federación.