Peña: “No hay una conspiración mundial contra Argentina”

El jefe de Gabinete, Marcos Peña, destacó hoy el rol de las mesas productivas como “herramientas muy importantes” para la “cooperación y el trabajo conjunto”, pidió mirar “un poco más allá de la coyuntura” y, al justificar la decisión del Gobierno de acudir al Fondo Monetario Internacional en procura de un crédito, dijo que “no hay una conspiración mundial tratando de perjudicar” a la Argentina.
Así lo expresó al exponer esta mañana en el marco de la tradicional jornada anual de la Cámara de Comercio de Estados Unidos (AmCham) en un hotel de la zona de Puerto Madero, en el centro porteño, donde luego también expusieron el ministro de Producción de la Nación, Francisco Cabrera, y el flamante embajador de los Estados Unidos en Argentina, Edward Prado, entre otros.
“El paso que se dio, preventivo pero necesario, de recurrir al FMI para reducir la exposición de nuestro país a la volatilidad que hay en el mundo, sirve para seguir ratificando que somos nosotros los que estamos a cargo de nuestro destino, y que el mundo es socio potencial para ayudarnos. No nos van a resolver los problemas pero tampoco los van a agravar; no hay una conspiración mundial tratando de perjudicarnos”, sostuvo el jefe de Gabinete.
En ese marco, insistió en reiteradas oportunidades en la necesidad de “superar la agenda de coyuntura que muchas veces domina”, en pos de lograr “una Argentina global, contemporánea y protagonista”, aunque consideró “natural” que aún exista “prejuicio” o “desconfianza” en un país que “estuvo muy encerrado durante mucho tiempo en una agenda reivindicativa, buscando culpables de sus males y explicaciones afuera de los temas que tenemos que resolver adentro”.
Justamente, al hacer referencia al “prejuicio muy grande” que existía en el país a “la idea de cooperar y trabajar en conjunto”, Peña valoró el papel de las denominadas mesas productivas que -sostuvo- constituyen “una herramienta muy importante”, dado que allí se sientan en una misma mesa “el sindicalismo, las empresas, los gobiernos nacionales, provinciales y municipales, a discutir con una agenda muy pragmática” en procura del desarrollo y la generación de empleo.
En este punto, puso como ejemplo el caso del yacimiento Vaca Muerta, y subrayó que esos espacios de diálogo “van rompiendo el ciclo de desconfianza y demuestran que, con este esquema de cooperación y trabajo conjunto, se logran resultados que permiten retroalimentar hacia adelante esa confianza”, un modelo que, sostuvo, “se puede repetir como modelo” en otros ámbitos, para que el diálogo “no sea una cuestión declamativa sino real”.
Además, al destacar los espacios de diálogo intersectoriales, Marcos Peña remarcó que actualmente se está dando “uno de los momentos de mayor articulación entre el Gobierno y el sector privado en mucho tiempo en la Argentina”, e insistió en que “el gran desafío es cómo superar la agenda de coyuntura para poder mirar un poco más allá” dado que “aún hay mucho para hacer para terminar de tener una perspectiva global”.
“Ése es el desafío que tenemos todos los que nos sentamos en esa mesa”, sostuvo el jefe de Gabinete, quien indicó que, “en eso, son muy importantes las cámaras” y sostuvo que, por ende, “es muy necesario fortalecer la representación empresaria para poder generar un debate donde cada uno pueda expresar la voz de los que representa”.
Por otro lado, Peña dijo que hay una gran expectativa para que se concrete el ingreso de Argentina a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ya que ello dará “mayor previsibilidad aún al país y para que nunca más haya un gobierno que pueda generar arbitrariamente ese marco de reglas”.
“Estamos a días, esperamos, de poder concretar un avance en materia de poder ingresar a la Ocde”, aseveró el jefe de Gabinete.
En otro orden, Peña señaló como uno de los desafíos por delante el “seguir trabajando en la calidad institucional” en una sociedad donde “la democracia fue algo más declamado que real durante mucho tiempo”.
También, subrayó “los avances y las mejoras en materia de calidad de la Justicia” y en un orden que “se define por reglas y no por caprichos de un gobernante”.
Como otro gran desafío señaló “la necesidad de llegar al equilibrio fiscal, la baja de la carga tributaria y desterrar la inflación”, como así también a “organizarnos para generar empleo de calidad”.
“Somos muy optimistas”, afirmó Peña al reafirmar el objetivo del Gobierno de lograr “una Argentina global, contemporánea y protagonista”, con la convicción de que “muchos de los problemas” del país se dan “por esa actitud de encerrarnos en nosotros mismos y mirar todo en función del pasado”.