El conglomerado brasileño Odebrecht declaró la quiebra para intentar reestructurar una deuda millonaria mientras continúa envuelta en un escándalo de corrupción que ha afectado a políticos de varios países latinoamericanos.


El juez del primer tribunal de quiebras de San Pablo, Joao de Oliveira Rodrigues, aceptó el pedido formulado por ODB, el holding que controla las diferentes empresas del grupo, para evitar la bancarrota.

A su vez, de esos 84.000 millones, unos 33.000 millones de reales equivalen a deudas contraídas entre las propias compañías del grupo.

(Fuente: Télam)