OCHO AUTOMOTRICES APUESTAN POR BRASIL

19

Ocho automotrices anunciaron inversiones de al menos 5.500 millones de dólares para los próximos cinco años en Brasil, informaron fuentes del sector, que apuntan a la reactivación del mercado interno pero también al aumento de las exportaciones.
“El período de contracción del mercado se terminó y entramos en tiempos de recuperar el terreno perdido. Debemos tener cautela sobre la magnitud del crecimiento”, dijo el vicepresidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos (Anfavea).
Las empresas informaron a la prensa brasileña los planes de inversión por 5.500 millones de dólares hasta 2022 de ocho automotrices: Scania, Mercedes Benz, General Motors, Volkswagen, Toyota, Volvo, Renault y MAN.
El sector automotriz en Brasil, que viene en caída desde 2013, este año batió el récord de exportaciones: hasta septiembre aumentaron un 55,7% las ventas externas.
Argentina, principal socio del Mercosur, según datos de Anfavea, aparece en primer lugar como comprador, con números expresivos.
Desde septiembre de 2016 hasta setiembre de 2017, Argentina elevó sus compras de vehículos livianos y pesados en Brasil un 41,5%, que pasó de adquirir 279.000 unidades a 395.000 este año.
Volkswagen, que perdió el liderazgo en la última década en ventas en Brasil (donde lideró el último año General Motors), anunció su nuevo presidente en Brasil, el argentino Pablo Di Si.
Di Si proyectó que “la economía seguirá creciendo, observándose una separación de la política y de la economía en el país”, al punto que VW y VW camiones prevé un crecimiento del 40% para los próximos cuatro años.
En el caso de VW, líder en exportaciones, el aumento de la demanda argentina deberá garantizar las altas en las ventas internacionales “mejorando también la competitividad en nuevos mercados emergentes, como Turquía, Egipto y Chile”, según el ejecutivo.
Ayer, la multinacional alemana Mercedes Benz anunció una inversión por unos 775 millones de dólares entre 2018 y 2020 destinados a modernizar las fábricas que posee en las ciudades de Sao Bernardo do Campo, San Pablo, y en Juiz de Fora, Minas Gerais.
La principal fábrica en Brasil de la marca alemana genera 7.700 empleos y opera en jornada normal de trabajo, luego de que la empresa pasara más de un año en las que había turnos reducidos a raíz de la caída de la demanda.
Desde 2013, la caída del sector automotriz se reduce al ritmo de una economía en recesión: en aquel año produjo 3,7 millones de unidades; en 2016, 2,2 millones, una caída del 42%, con el cierre de 35.000 puestos de empleos registrados.
“El gobierno adoptó una política económica más correcta, con inflación baja y tasa de interés menores. Si existe credibilidad en la situación fiscal, existen buenas chances para el sector”, dijo el presidente de Mercedes Benz para Brasil y América Latina, Philipp Schiemer.
De las inversiones informadas por las empresas, GM es la que más pretende hacerlo en Brasil, con 1.500 millones de dólares en las fábricas en Sao Caetano do Sul, estado de San Pablo; Joinville, Santa Catarina; y Gravataí, Rio Grande do Sul.
Volkswagen pretende inversiones por unos 800 millones de dólares en la producción de los modelos Novo Polo y Virtus en la unidad Anchieta, Sao Bernardo do Campo, estado de San Pablo, la más importante que posee la marca alemana fuera de Alemania.
El mismo valor proyectado lo hará Scania, con la modernización y nuevos camiones a ser producidos en la planta Sao Bernardo do Campo.
La japonesa Toyota aportará unos 350 millones de dólares en la fábrica de Sorocaba, interior del estado de San Pablo, donde se produce el compacto Etios, al igual que la marca de Volvo, que desembarca con concesionarias para sus ómnibus y camiones y modernización de su fábrica en Resende, estado de Río de Janeiro.
Renault y MAN anunciaron inversiones para desarrollar en sus fábricas nuevos modelos para el mercado brasileño y la exportación.