MINI CHINA-CELAC EN BEIJING: JÓVENES CHINOS FORTALECEN LAZOS “PUEBLO A PUEBLO” CON SUS PARES LATINOAMERICANOS

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Con el terreno comercial en alza, jóvenes académicos y políticos chinos recibieron a sus pares latinoamericanos para reforzar las relaciones políticas, culturales y sociales, en un intento por virar la mirada de Estados Unidos y Europa y enfocarse en la cooperación y la diplomacia “pueblo a pueblo”, en foros con más de 250 participantes que culminaron esta semana en Beijing.
Organizados por Cecla –Comunidad de Estudios Chinos y Latinoamericanos que investiga las relaciones y los intercambios en un entorno académico- y el Centro Internacional para el Intercambio de la Juventud China, la idea de estos encuentros surgió en el foro China-Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) en 2014, cuando el presidente chino Xi Jinping fue a Brasil.
En esta suerte de mini China-Celac de Beijing integrada por jóvenes investigadores y futuros dirigentes, el enfoque estuvo en que el entendimiento mutuo “es una necesidad”, según Guo Cunhai, uno de los organizadores.
Los latinos, de diferentes espacios políticos y académicos, aceptaron la invitación china, que forma parte de una amplia y sustanciosa política de Estado para conectar ambas regiones del mundo, tanto desde “soft power” como de la arena política, académica y cultural.
Bautizados como “Puente al Futuro”, en los foros, latinos y chinos presentaron ponencias, preguntas y comentarios sobre la comunicación y cooperación, economía, becas, desarrollo sostenible, inmigración, tecnología, mercados, deportes, emprendimiento y la conexión con América Latina de la estrategia china “La Franja y la Ruta”, que une comercialmente Asia, África y Europa retomando la antigua ruta de la seda.
Pero sobre todo fueron días para apostar a la llamada diplomacia “pueblo a pueblo” que se da entre universidades, empresas, partidos políticos, instituciones, fuerzas vivas y ONGs.
“América Latina es la extensión de la ruta marítima del siglo XXI”, reforzó Li Jun, vicecanciller, del Comité Central del partido comunista chino, para zanjar la preocupación sobre el rol latinoamericano en la iniciativa de “cooperación y beneficio mutuo” que China motoriza en el mundo.
En tanto, Yin Hengmin, representante del gobierno chino para los asuntos de América Latina, repasó las cifras que sustentan esta búsqueda -mayormente china- de reforzar lazos con jóvenes líderes de cara al futuro.
“Hay 35 mil millones de dólares de financiamiento en la región; en los cinco primeros meses de 2017, el ingreso comercial entre América Latina y China se elevó un 28,4% y el ingreso de exportación de China de este mayo alcanzó el máximo volumen. En 2016, la inversión china en América Latina superó los 150 mil millones de dólares y, después de Asia, es el segundo destino más importante de inversión en el extranjero”, dijo.
“¿Cómo ve América Latina a los chinos?, ¿qué sienten los latinos frente a China? ¿qué se estudia y se lee?, ¿cómo se puede cooperar en el desarrollo sostenible y la lucha contra la pobreza?, ¿cómo se sortea la barrera idiomática? y ¿qué tan diferentes somos?” fueron algunos de los interrogantes que sobrevolaron ambos foros y que se presentaron como desafíos a futuro.
Varios latinos hablaron “del misterio chino” y de la necesidad de “negociar como bloque”, mientras que la contraparte anfitriona atrajo con el mote de “socio clave” en la cooperación mutua y de robustecer la “diplomacia de los pueblos”.
En ese sentido, China acordó préstamos para 53 programas de cooperación; además, hay 150 programas en vías de preparación con más de 26 mil millones de dólares de inversión para “formar a miles de jóvenes líderes latinoamericanos como puente al futuro”, como dijo Yin.
Para Zhou Zhiwei, especialista en Política Internacional del Instituto de Estudios Latinoamericanos, China “está aumentando los mecanismos de diálogo”. Y si bien “la cooperación económica es prioridad”, hay que “diversificar los intercambios entre tanques de pensamiento e instituciones educativas para darle un soporte intelectual a esta etapa de cooperación”.
Según el argentino Diego Mazzoccone, director del Centro Latinoamericano de Estudios de Política y Economía de China (Clepec), “el contexto político en América Latina es muy diferente al chino y lo importante es generar confianza y amistad para construir relaciones políticas, diplomáticas, comerciales y culturales más fuertes”.
André Mendes Pini, máster en Relaciones Internacionales de la Universidad de Brasilia, remarcó que “la diplomacia ‘pueblo a pueblo’ quizás es más efectiva que la tradicional porque la inestabilidad política de América Latina es un problema, pero China tiene un plan específico. Es útil -remarcó- intercambiar ideas en tanto se pueda”.
En ese punto, el joven peruano César Dávila, de la organización de estudiantes latinos en la Universidad pekinesa de Tsinghua, consideró que aún en América Latina “no hemos entendido la cooperación entre nosotros y, a veces por intereses o nacionalismos intentamos dividirnos. Eso, en lugar de atraer como región, es una limitación. Hay que negociar como bloque y el intercambio debe ser entre personas”.
Desde el lado chino, la joven editora Jiang Shan, de China Intercontinental Press Publication Center, admitió que el terreno a conquistar es el del conocimiento: “Para los chinos, América Latina está muy lejos y muchos no tienen interés de ver más allá de su vida cotidiana. Para los latinoamericanos es igual. Hay que hacer un trabajo de acercamiento de los pueblos para crear más oportunidades”, dijo a Télam.
El brasileño Daniel Barcelos Vargas, de la Fundación Getulio Vargas, planteó que hay que pensar fuera de las instituciones tradicionales y que el desarrollo sostenible ambiental “es el verdadero desafío del siglo XXI. Acá está la posibilidad de crear un laboratorio de cooperación para reinventar las bases del mercado conciliando la protección del medio ambiente con nuestras necesidades de desarrollo”
Entre los puntos a resolver, el argentino Gonzalo Tordini, del Centro Latinoamericano de Estudios Políticos y Económicos de China, destacó la falta de diálogo con organizaciones como “universidades, cámaras de Comercio, sindicatos y clubes deportivos”. “Muy pocas universidades tienen convenios con China, todas están enfocadas en Europa o Estados Unidos”, ejemplificó.
Otro tema regional lo tocó el cubano Javier Ortiz, que puso el acento en “comprender cómo funciona la relación entre China y Estados Unidos, sus pros y contras para entender cómo China proyecta su política exterior y cuáles son sus intenciones a largo plazo”
Esta vez China fue el gran anfitrión revelando la falta latinoamericana para atraer gente a sus tierras. “China es un país y América Latina muchos y con realidades complejas, dinámicas y diferentes. Volver a empezar es el gran problema que tenemos. También nos toca generar una contraparte que invite a los futuros líderes chinos”, resumió Mazzoccone.
Jóvenes de ambos lados del mundo comenzaron el camino del entendimiento entre dos regiones “en vías de desarrollo” como dijo Lou Yu, doctora en Literatura y co-fundadora de Cecla, quien agregó que eso también “significa esperanza para impulsar juntos el desarrollo del mundo”.