MILICIAS SIRIAS RETIRAN MINAS DE LA CIUDAD DE AL RAQQA TRAS EXPULSAR AL EI

Milicias sirias apoyadas por Estados Unidos removieron hoy minas terrestres y despejaron calles en la devastada Al Raqqa con vistas a hacer una declaración formal de la liberación de la ciudad un día después de haber expulsado al Estado Islámico (EI) de lo que el grupo islamista consideraba la capital de su “califato”.
Las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), una coalición de milicias lideradas por kurdos, dijeron ayer que concluyeron sus operaciones militares en Al Raqqa y tomaron pleno control de la vibrante urbe norteña ubicada sobre el Éufrates, que el EI controlaba desde 2014.
Sin embargo, la coalición internacional anti EI encabezada por Estados Unidos advirtió que las operaciones de “limpieza” continuarán durante un tiempo y que hasta 100 yihadistas podrían seguir escondidos en la ciudad.
El vocero de la coalición, coronel Ryan Dillon, dijo hoy por Twitter que el 95% de Al Raqqa estaba bajo control de las FSD y que seguían las operaciones de desminado y remoción de escombros.
La coalición subrayó que las FSD han podido mantener el territorio capturado gracias precisamente a las operaciones de limpieza, porque impiden los contraataques.
Mustafa Bali, vocero de las FSD, dijo que había aprestos en curso para hacer una declaración formal de la liberación de la ciudad, informó la cadena CNN.
Brett McGurk, el enviado del gobierno estadounidense para la coalición, quien llegó ayer al norte de Siria, dijo hoy que se encontraba a la región para preparar la derrota de los milicianos del EI y prometió la ayuda de Washington para remover explosivos de Al Raqqa y restablecer los servicios de la ciudad.
McGurk difundió por Twitter una foto con yihadistas del EI en el momento en que se rendían a las FSD, y acompañó la imagen con la frase “Alguna vez presuntamente feroz, hoy patético y causa perdida”.
El emisario del presidente estadounidense, Donald Trump, agregó que el EI perdió a casi 6.000 combatientes en Al Raqqa antes de rendirse en grandes números.
Organizaciones de ayuda humanitaria han advertido del alto costo que han pagado los civiles de Al Raqqa durante los cuatro meses de ofensiva, que se suma al trauma de su virtual cautiverio de un grupo que impuso su versión extrema de la fe islámica asesinando a miles de residentes que se le oponían.
En la vecina provincia de Deir Ezzor, donde las FSD y unidades del Ejército sirio apoyadas por Rusia llevan adelante ofensivas separadas contra el EI, casi medio millón de civiles permanecen atrapados por los enfrentamientos, informó ayer por la noche el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).
El organismo de los refugiados de la ONU (Acnur) dijo que en los últimos días, unos 40.000 residentes de Al Raqqa llegaron a ya desbordados campamentos para desplazados levantados en la provincia, al tiempo que advirtió de los peligros que representan minas y explosivos que aún no han detonado.
La caída del Al Raqqa constituye una enorme derrota para el grupo extremista, que había hecho de Al Raqqa el centro de su reino del terror y que ha visto en los últimos meses cómo se desmorona el “califato” que proclamó a mediados de 2014 en territorios contiguos de Siria e Irak que logró controlar.
Los yihadistas aún dominan zonas al sur de la ciudad de Al Raqqa y de Deir Ezzor, así como pequeños bolsones de territorio en otros puntos de Siria e Irak.
Hoy, las FSD y el EI libraron enconados combates en la última franja de territorio que controlan los islamistas en la provincia de Al Hasakah, de mayoría kurda y ubicada al este de la de Al Raqqa, informó la ONG Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
El Observatorio también informó hoy que el comandante del Ejército sirio de la campaña contra el EI, Issam Zahereddine, murió después de que su convoy pasara por encima de una mina en la ciudad de Deir Ezzor, en el este del país.
Zahereddine, una figura clave en las fuerzas del presidente sirio, Bashar al Assad, desempeñaba un papel vital en el progreso reciente en Deir Ezzor, con el respaldo de Rusia. El comandante había dirigido en el pasado ataques contra los rebeldes en las provincias de Homs y Alepo.
El director del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, Rami Abdel Rahman, dijo además a la agencia de noticias DPA que varios combatientes extranjeros del EI se entregaron tras el fin de los combates en Al Raqqa y ahora se encuentran en manos de servicios secretos de Estados Unidos y Francia.
Poco antes de que las FSD conquistaran Al Raqqa, el Observatorio había asegurado que en la ciudad también se encontraba el “cerebro” de la serie de atentados perpetrados en París en 2015, que dejaron 130 muertos.