MILICIAS KURDAS DECLARARON LA LIBERACIÓN DE AL RAQQA, HASTA AHORA “CAPITAL” DE ISIS

Las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), una coalición armada liderada por milicias kurdas y apoyada por Estados Unidos, declaró hoy la victoria sobre el Estado Islámico (EI) en Al Raqqa, y anunció que la ciudad, “capital” del califato yihadista, está libre de presencia extremista.

La FSD entregó formalmente la administración de la ciudad en el norte de Siria a un Consejo Civil compuesto por funcionarios locales y líderes tribales, durante una conferencia de prensa.

“Nuestra victoria es contra el terrorismo”, dijo Talal Sillo, un vocero y comandante principal de la FSD, quien además instó a la comunidad internacional y a las organizaciones de ayuda a contribuir en la reconstrucción de la ciudad.

La conferencia de prensa se celebró dentro del estadio deportivo de Al Raqqa, que el Estado Islámico había convertido en una gran prisión donde encarcelaron y torturaron a sus oponentes.

“Prometemos proteger las fronteras de la provincia contra cualquier amenaza externa y confirmamos que el futuro de la provincia de Al Raqqa será determinado por su pueblo dentro del marco de una Siria descentralizada, federal y democrática en la que serán los ciudadanos los que decidan su futuro”, aseguraron las FDS en un comunicado citado por la agencia de noticias Europa Press.

Las FDS aseguraron el martes último que completaron la toma de la ciudad, poniendo fin así al dominio del EI en la localidad del nordeste de Siria, desde donde los yihadistas planearon varios de los atentados perpetrados en los últimos años en Occidente, según informó el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), una ONG opositora a Damasco con sede en Londres.

El director de la Oficina de Información de esas fuerzas, Mustafa Bali, afirmó ayer que los combatientes no permanecerán en Al Raqqa, aunque el vocero de las FSD, Talal Salu, había declarado previamente que una parte de ellos se quedaría en la ciudad para protegerla de posibles ataques de los yihadistas.

En abril pasado, las FSD crearon el Consejo Civil de Al Raqqa para encargarse de la administración de las áreas bajo su control en la provincia homónima. Hasta ahora, ese Consejo tuvo su sede en el norte de la región, en la localidad de Ain Aisa.

Por otra parte, el Consejo de la Provincia de Al Raqqa, vinculado a la oposición siria, con sede en Turquía, reclamó hoy la administración de la región y rechazó el órgano impulsado por las FSD, porque “no representa a la mayor parte” de los habitantes y “sus miembros son casi todos kurdos y esta comunidad tan solo supone el 5 % de la población”.

“Nos constituimos dentro de Siria, pero nos tuvimos que marchar por la presión que hubo sobre nosotros”, denunció una fuente del consejo provincial a la agencia EFE.

A su juicio, el Consejo Civil de Al Raqqa, creado por las milicias kurdas y sus aliados, es “una formación militar” y juzgó que, por lo tanto, con el reemplazo del EI por las FSD la región “ha salido de una ocupación negra a otra más negra”.

La prioridad del Consejo Civil de Al Raqqa será la eliminación de las minas dejadas atrás por el EI, según explicó a la agencia de noticias EFE uno de los dirigentes del organismo, Omar Alush.

“La ciudad está destruida, no completamente pero el porcentaje de daños es grande. Aun así, el peligro principal son las minas, porque hasta que no se eliminen, las familias (desplazadas de Al Raqqa) no podrán regresar”, destacó Alush.

El responsable del consejo señaló que, una vez que se acabe con las minas, lo siguiente será “abrir las carreteras y quitar los escombros para que luego la gente pueda volver de forma organizada y no haya explosiones”.

Las FSD estiman que un 20 por ciento de los edificios de Al Raqqa están completamente destruidos, mientras que el OSDH sitúa ese porcentaje en el 80 por ciento.