MAY PUEDE CAER EN CUESTIÓN DE SEMANAS O DÍAS, ASEGURÓ UN ASESOR DEL LABORISTA JEREMY CORBYN

La primera ministra Theresa May podría irse “en cuestión de semanas, e incluso días” producto de la “incertidumbre y la desesperación en su partido” tras los comicios, señaló el analista político británico Sam Tarry, ex asesor de campaña del líder laborista Jeremy Corbyn, y trazó un análisis de la coyuntura británica y el complejo ajedrez político con el que se enfrentará la premier conservadora tras las recientes elecciones del 8 de junio.
En charla telefónica con Télam, el analista de permanente presencia en los medios británicos y hombre de consulta directa de Corbyn, atribuyó esta debilidad entre otras cosas a una mal concebida campaña electoral de los conservadores, y subrayó que esta coyuntura política heredada tras el fiasco electoral “tory” (conservadores) constituye “una increíble oportunidad para que Corbyn llegue al poder”.
Las elecciones anticipadas de hace dos semanas, una arriesgada jugada política decidida por May para buscar fortalecerse políticamente y enfrentar en mejor posición las negociaciones para la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE), terminaron en un estrepitoso fracaso y un saldo de 315 escaños, nueve menos que antes de los comicios.
Los laboristas con 261 bancas -sumaron una treintena- dejaron a May la obligación de gobernar en minoría, a través de una alianza con otro partido.
Hoy, la premier inició el curso parlamentario, tras el discurso de la Reina en el que el gobierno presentó su programa legislativo, sin poder cerrar aún un acuerdo con los unionistas norirlandeses del DUP que le garantice el apoyo a su Ejecutivo en minoría.
“May cometió grandes errores en la campaña. Apareció como una líder débil, falta de inspiración, robotizada, sin la menor empatía humana” describió, pausada y taxativamente, Tarry, antes de poner esta situación en contrapunto con la de Corbyn, quien “cuanto más veía el público, más popular se volvía”.
“Hablaba en grandes concentraciones, de decenas de miles de personas. Hablaba con la gente que se cruzaba en las calles”, agregó el ex director de campaña del líder laborista británico, quien tiene una importante presencia en las redes sociales.
Para el analista de 38 años, “claramente, el manifiesto que propuso el laborismo fue claro, positivo, con propuestas de soluciones reales a los problemas de la vida de la gente común”,
“En sus charlas puerta a puerta a la gente le cayó muy bien que Corbyn hablara de las nacionalizaciones de los ferrocarriles, del agua, de inversiones en escuelas, educación y vivienda, pero sobre todo de cómo financiar esos proyectos”. añadió.
Luego explicó que “la oportunidad que tuvieron los tories de hacerse fuertes en el tema de la ley y el orden terminó operando exactamente al revés: se los encontró culpables de haber debilitado las fuerzas que debían habernos protegido, lo que puso la crítica de Corbyn bajo una muy buena luz”.
Tarry aludió con esto a que May, como primera ministra y secretaria de Defensa por largo tiempo, “supervisó los ajustes presupuestarios en la Marina, en la Fuerza Aérea, y especialmente en los servicios de seguridad, lo que implicó un recorte de 20.000 puestos de policías.”
El analista aclaró, además, que el resultado de los comicios no le pareció sorpresivo porque “hace ya tiempo que mucha gente en este país está simplemente harta”.
Terry destacó también el notable giro discursivo sobre la seguridad que Corbyn dio a la campaña, tras los atentados de Londres y Manchester, hechos que desplazaron al Brexit del centro de la agenda mediática y política en medio de la campaña.
Entretanto, el analista no interpretó estos comicios como un giro a la izquierda y recordó que “los conservadores ganaron”. Lo que si esta claro -enfatizó- “es que 14 millones de británicos votaron por un manifiesto abiertamente socialista”, pero prefirió representarse ese hecho como “un punto de partida importante”, no más que eso, producido “en en el contexto de Reino Unido, con dos décadas de neoliberalismo profundo”.
Mientras May aún intenta cerrar una alianza con el ultraconservador Partido Unionista Democrático (DUP), de Irlanda del Norte, Tarry señaló lapidario que en términos de gobernabilidad, ese acuerdo “no durará más de un año o dos. Incluso puede ser que dure solamente unos meses o días”.
Cada dato de la coyuntura política británica diaria -subrayó- pone en riesgo la estabilidad de ese gobierno de minoría, y anticipa que remezones como la la salida del Brexit, cuyas negociaciones se inician ayer en Bruselas, el incendio de la torre residencial que dejó más de 70 muertos la semana pasada, o el nuevo ataque (el domingo), contra una mezquita en el norte de Londres, son hechos que debilitan cada vez más a la premier.
Todo lo anterior, interpretó Tarry, constituye “una increíble oportunidad para que Corbyn tome el poder”.
Aunque considera que “es improbable que haya otra elección en una semanas o este año, porque si esto ocurriera ganaríamos y Corbyn sería el primer ministro”.
“Los conservadores no quieren otra elección y pueden intentar que otro asuma por May. Eso incrementarían el descontento social, habría más protestas. Se viene un gran período de incertidumbre, pero también es una gran oportunidad para la izquierda en este país.”.