Mientras las encuestas marcan un escenario aún abierto para las elecciones del domingo, las principales fuerzas políticas italianas preparan sus cierres de campaña para jueves y viernes y ajustan sus últimas propuestas a la caza del casi 30% de indecisos que indican las encuestas.
Con una compleja ley electoral que hace difícil las proyecciones, la mega coalición de derecha que integran Fuerza Italia, de Silvio Berlusconi, la ultranacioanalista Liga Norte, de Matteo Salvini, Hermanos de Italia, de Giorgia Meloni, y los independientes de Nosotros con Italia aparece primera en las encuestas que circulan de manera reservada, ya que desde el 16 de febrero está prohibida la publicación de sondeos.
De todos modos, aún no se sabe si la alianza podrá llegar al 40% que aparece como el mínimo para poder formar gobierno, y apuesta todo a las últimas horas, incluido un cierre conjunto como muestra de unidad que harán mañana en el centro de Roma.
Con Salvini y Meloni encargados de cautivar al voto de extrema derecha a través de sus pedidos de freno a la inmigración, Berlusconi, a sus 81 años, se ha puesto al hombro las promesas más resonantes de la campaña.
Así, Berlusconi tiene como su gran caballo de batalla a la denominada “flax tax”, una gran rebaja impositiva a grandes empresas con la que espera generar un efecto derrame sobre la economía y una reactivación de la ocupación en un país con más del 10% de desocupados, y más del 30% a nivel juvenil.
Además, “Il Cavaliere” ha hecho énfasis en la necesidad de crear puestos de trabajo para los más de 3 millones de jóvenes que según él “no estudian, ni trabajan, y se levantan al mediodía”.
La problemática es aún mayor al sur del país, donde la derecha y el Movimiento Cinco Estrellas (M5E) se disputan voto a voto unas 45 bancas de Diputados que se elegirán con colegio uninominal, a todo o nada, y que podrían ser la diferencia entre llegar a formar gobierno y no hacerlo.
Además, Berlusconi promete un sistema de pensiones mínimas de 1.000 euros por mes para sacar de la pobreza a unas 15 millones de persona según sus cálculos y crear asignaciones específicas para madres como forma de reactivar la baja tasa de natalidad del país.
Su socio Salvini, más alejado de Europa, ya anunció que en caso de llegar al gobierno impulsará un equipo técnico que estudie “un plan alternativo” al euro en caso de que un derrumbe de la moneda común obligue a una salida de Italia.
La alianza cerrará este jueves la campaña con una en la sala-auditorium Atlantico del Eur, donde se podrán ver a los principales referentes, luego de que anunciaran que el candidato a primer ministro lo elegirá la fuerza
El euro-escepticismo parcial de la centroderecha es en parte compartido por el M5E, que de la mano de su candidato a premier de 31 años, Luigi Di Maio, reforzó con propuestas “anti – casta política” su perfil de combate a los partidos tradicionales.
Así, el M5E prometió reducir la burocracia mediante la abolición de 400 leyes; invertir en tecnología; asegurar un sueldo mensual de 780 euros proporcionando apoyo salarial universal y pensiones mínimas; mejorar los centros de trabajo.
Con buen manejo de la comunicación, el M5E tendrá prácticamente dos cierres de campaña: este jueves presentarán a las 15 su eventual gabinete, en un hecho histórico para la política italiana reciente, y el viernes harán un acto en la Plaza del Popolo romana, con la presencia de su fundador, el ex cómico Beppe Grillo.
Además de promete medidas para las pymes, como la creación de un ministerio del “Welfare”, el M5E propone recortar privilegios a políticos y jubilados acomodados y reorganizar las compañías públicas y agencias; contratar más policías y construir dos nuevas prisiones. También se anuncia un ministerio para “la calidad de la vida”.
En el plano internacional, han mostrado su intención de trabajar sobre tratados internacionales para ayudar en la repatriación de migrantes.
Desde lo social, se enfocaron en promesas de crear un banco público de inversión y compensar el costo de las guarderías, pañales y niñeras.
El punto fuerte de la fuerza que obliga a sus legisladores a donar parte del salario para poner en marcha proyectos industriales se basa además en fortalecer las reglas sobre conflictos de interés y atacar las mafias y la corrupción.
Por su parte, y luego de haber hecho hincapié en las “únicas propuestas serias y concretas”, el secretario general del PD Matteo Renzi cerrará la campaña el viernes en la Plaza Michelangelo de su Florencia natal, aunque en unacto de dimensiones acotadas ya que el PD dispuso que se hagan pequeñas “kermesses” en 100 plazas del país.
Así, el PD basó sus propuestas en lo hecho en los últimos cinco años de gobierno y prometió pagar a las familias 400 euros mensuales por niño durante tres años y reducir sus impuestos hasta que cumplan 18; invertir en cuidado infantil.
El mega programa de 100 páginas incluye también propuestas de proponer que la UE emita bonos conjuntos y nombrar un ministro de finanzas continental.
También, en sintonía con su línea europeísta y pro migración, incluye planes para cambiar el tratado de la UE que obliga a los países fronterizos a administrar la llegada de inmigrantes y bloquear los fondos a países que se niegan a recibirlos.