LE DIERON A LEOPOLDO LÓPEZ ARRESTO DOMICILIARIO, UNA MEDIDA QUE CELEBRA LA OPOSICIÓN Y RESPETA EL GOBIERNO

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El opositor venezolano Leopoldo López continuará su condena a casi 14 años de prisión en su casa de Caracas por motivos de salud, aunque el emblemático dirigente fue visto en muy buen estado y su cambio en el régimen de prisión, dispuesto por el chavista Tribunal Supremo de Justicia, parece estar relacionado más con una negociación política que con una cuestión humanitaria.
La decisión fue celebrada como un logro de casi cien días de protestas callejeras por la oposición, que reclamó la libertad definitiva del dirigente, en tanto en el oficialismo salieron rápidamente a destacar que el beneficio es producto del diálogo entre las partes, y aseguraron que el gobierno “respeta” la nueva situación.
Conocida la noticia, numerosos militantes opositores se dieron cita frente a la casa de López, quien al mediodía se asomó agitando una bandera nacional y, desde una carta que leyó el dirigente de su partido Freddy Guevara, animó a los presentes a seguir con la “resistencia” en la calle.
“Les reitero mi compromiso de luchar hasta conquistar la libertad, pueblo de Venezuela, este avance, este paso se concierta en mayor convicción, y en ese sentido reiteramos, a 100 días de la resistencia volvamos a la calle a luchar”, señaló en la carta López.
La medida, conocida popularmente en Venezuela como “casa por cárcel”, también fue saludada por distintos jefes de Estado y líderes del mundo, entre ellos Mauricio Macri, Juan Manuel Santos, Juan Carlos Varela, Pedro Pablo Kuczynsi, Mariano Rajoy, José Luis Rodríguez Zapatero y el jefe de la OEA, Luis Almagro, un reconocido crítico del chavismo.
Los principales jefes de la oposición, como Henrique Capriles, Julio Borges y Henri Ramos Allup, se apuraron a adjudicar el cambio de régimen de prisión para López al efecto de las protestas callejeras que hace hoy 99 días ocurren en distintas ciudades para reclamar elecciones, acciones que en la mayoría de los casos terminaron en represión de la policía que se saldaron con 91 muertos y cientos de heridos y detenidos.
También aprovecharon para reclamar la libertad definitiva del líder del partido Voluntad Popular (VP), para quien la condena a 13 años y nueve meses de prisión resuelta en segunda instancia por instigación a la violencia, sigue vigente.
El oficialista Elías Jaua, integrante por el gobierno de una comisión de diálogo con la oposición que desde hace meses está caída le pidió hoy a ese sector que asuma “con madurez” el beneficio otorgado a López, y el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, afirmó que la medida se debió al diálogo político que impulsa el gobierno de Nicolás Maduro.
“Hemos visto hoy cómo el país amaneció con una noticia que es producto precisamente del diálogo, del esfuerzo sostenido que hace el presidente y cómo el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ha dado una medida a uno de los personajes que causó una de las mayores desgracias en los últimos años”, dijo Padrino, citado por la agencia de noticias EFE.
Edith López Gil, tía de Leopoldo, estuvo hoy en la casa del líder opositor, a quien dijo haber visto en “excelente” estado de salud, dato que no corresponde con el motivo esgrimido por el TSJ para fundamentar su decisión, y que fue dado a conocer en un escueto comunicado, sin precisiones de ninguna índole.
López Gil dijo que su sobrino no presenta maltrato físico y, por el contrario, aseguró que “le han respetado todos sus derechos”, contradiciendo reiteradas denuncias públicas de la esposa del dirigente, Lilian Tintori, y otros opositores acerca de que el prisionero había recibido torturas y otros vejámenes.
López fue condenado a 13 años y 9 meses de prisión por varios delitos vinculados a los hechos violentos ocurridos en una marcha antichavista que dejó 3 muertos y decenas de heridos el 12 de febrero de 2014, en Caracas, pero que dio inicio a una ola de manifestaciones que terminó con 43 muertos.
Mientras estuvo encarcelado, encuestas como la de la firma Datanálisis indicaron que López tenía una aceptación que rondaba el 50 por ciento, en comparación con el 20 por ciento de Maduro.
La cifra augura un futuro promisorio para quien cumple con una máxima venezolana que dice que para ser presidente del país antes hubo que pasar por la cárcel. Los ejemplos al respecto abundan: Carlos Andrés Pérez (1974-79 y 1989-93), Rafael Caldera (1969-74 y 1994-99) o el propio Chávez (1999-2013) estuvieron en algún momento tras las rejas.