Las ventas del “Día de la Madre” cayeron un 10% comparándolas con el año anterior, y aunque hubo promociones, cuotas, regalos e incentivos para promover el consumo, el movimiento comercial fue  escaso.

“Hubo planes de 18 cuotas, sin intereses y devolución del IVA en algunos productos, pero se notó la falta de plata en los bolsillos de la gente, y   los regalos fueron simbólicos: pañuelos, calzado para playa o tiempo libre, bijouterie, perfumes o cosméticos, informó el Presidente de Fedecámaras Dr. Rubén Manusovich.

 La caída de ventas del 10% se observó  en los artículos más caros, zapatos, ropa de temporada, carteras, días de spa, mini turismo, teléfonos celulares y electrónica”, añadió el dirigente.

La incertidumbre política y la inflación crean mal humos social y eso se notó en el mostrador, porque está todo muy caro con relación a los sueldos y jubilaciones, explicó Manusovich.

Además los comerciantes tenemos otro problema, como a la gente no le alcanza para vivir, creció la venta en domicilios, fuera del circuito legal, y esto es competencia desleal, entendemos las necesidades pero nos vemos perjudicados, se quejó.

Manusovich informó que el único rubro que creció este año es el comercio electrónico, las ventas por internet, el precio promedio de cada presente fue de $ 1.000.

En cuanto a la gastronomía, este año trabajaron mejor los bodegones, parrillas de barrio, pizzerías y hamburgueserías que los restaurantes gourmet, y en esto tiene que ver el precio y la cantidad de comida, ya que la gente busca establecimientos dónde se puede compartir los platos, el precio promedio del cubierto fue de $ 1.000.