La sequía afectó las exportaciones en mayo de 2018

  • En mayo, el déficit comercial alcanzó USD -1.285 millones, más que duplicando el rojo registrado durante el mismo mes del año pasado (USD –575 millones). El incremento del saldo negativo obedeció a una fuerte caída en las exportaciones (-6,0% i.a., que totalizaron poco más de USD 5.150 millones en mayo de 2017) y al alza -moderada- de las importaciones (+6,3% i.a., que sumaron casi USD 6.500 millones).
  • A pesar de la depreciación del tipo de cambio de mayo, las cantidades exportadas cayeron 17,0% i.a producto de las menor cosecha agrícola (los volúmenes enviados de Productos Primarios y MOA cayeron 36,3% i.a. y 11,8% i.a., respectivamente).
  • Por el lado de las importaciones, la depreciación del peso y la mayor base de comparación (en mayo de 2017 las compras externas habían crecido +24,5% i.a.) acotaron significativamente su ritmo de expansión. En este sentido, las compras externas treparon sólo 6,3% i.a. en mayo frente a un incremento de 21,6% i.a. en el primer cuatrimestre.
  • Por otra parte, el efecto “términos de intercambio” jugó a favor de nuestro país en mayo: los precios de los productos exportados treparon más pronunciadamente que los de los importados (+13,3% i.a. vs. +1,8% i.a. respectivamente). Por lo tanto, si se hubieran mantenido los precios del quinto mes de 2017, el déficit habría sido cercano a USD -1.800 millones.
  • Con la profundización del déficit comercial en mayo, el rojo acumulado de los primeros cinco meses de 2018 rozó USD -4.700 millones (-0,9% del PBI), más que se duplicándose en relación a los primeros cinco meses del año anterior (USD -1.900 millones y -0,3% del PBI). Al igual que en 2017, esta dinámica respondió al mayor avance de los valores importados (+18% i.a.) respecto a los exportados (+7% i.a.).
  • Por otro lado, cabe destacar que si el “efecto precios” no hubiera jugado a favor de nuestro país, el rojo comercial casi se habría triplicado rondando los USD 6.000 millones en los primeros cinco meses de 2018.
  • En la nueva economía que se viene, marcada por un tipo de cambio real más elevado y un menor nivel de actividad –por lo menos, en términos desestacionalizados- se atenuará el deterioro de la balanza comercial en lo que resta del año. Sin embargo, esta mejora llegará por el “lado malo” –menor demanda interna que frena las importaciones- y no por el “lado bueno” –boom exportador-.
  • En términos numéricos, este año el rojo comercial rondaría los niveles de 2017 (USD -8.500 millones). De esta forma, estimamos una reducción del déficit comercial en el período junio-diciembre: acumuló USD -6.600 millones en dichos meses del 2017 y esperamos que roce USD -4.000 millones en los próximos siete meses.