LA POLICÍA ALEMANA REPRIMIÓ UNA PROTESTA EN HAMBURGO

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La policía alemana reprimió hoy con gases y chorros de agua a miles de manifestantes antiglobalización que salieron a las calles de la norteña Hamburgo, donde mañana arrancará la cumbre del G20 con el esperado primer cara a cara entre los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y Rusia, Vladimir Putin.
Los enfrentamientos, que continuaban pasada la medianoche local entre efectivos y manifestantes, dejaron 76 policías heridos, informó la fuerza de seguridad, que no brindó información sobre el número de detenidos.
Sin embargo, la tensión se mantenía en las primeras horas del viernes en Hamburgo, debido a que unas 6.000 personas continúan dispersas en distintos puntos de la ciudad armando barricadas, desafiando a las fuerzas de seguridad y protagonizando escaramuzas por parte de pequeños grupos móviles de manifestantes jugando al gato y al ratón con los efectivos.
Por la tarde y mientras los principales dirigentes del mundo aterrizaban en la ciudad portuaria del norte alemán para participar en la Cumbre del G20, miles de manifestantes se reunieron en el centro de la ciudad con la promesa de convertir el evento en un “infierno”.
Unas 12.000 personas se reunieron bajo un sol radiante en la céntrica plaza del Mercado del Pescado de Hamburgo junto al río Elba para exteriorizar su descontento con la política de las principales potencias industrializadas y emergentes y más tarde marchar por la ciudad en la protesta más temida por las autoridades.
Una variopinta concentración, que incluyó a militantes antisistema y radicales de izquierda de distintos países de Europa, pero también a ecologistas, jóvenes estudiantes y veteranos de la revolución estudiantil de mayo de 1968 pobló la plaza, la enorme mayoría vestidos de negro.
“Estos encuentros de caviar y champán no son importantes y es lo que queremos dejar claro”, explicó Norman, un estudiante de arte que llegó desde el sur de Alemania a Hamburgo a dedo junto con su compañera Vanessa, citado por la agencia de noticias alemana DPA.
“No vinimos a armar lío, pero si intentan detenernos, no seremos nosotros los responsables”, advirtió Kemal, un kurdo residente en Alemania, quien portó una gran pancarta en la que demandó “Un mundo sin imperialismo ni fronteras”.
“Tienen secuestrados los derechos ciudadanos por un grupo que no representa a nadie, más que al capital”, comentó a la agencia de noticias EFE, poco antes de empezar la marcha, Andreas Blechschmidt, miembro del colectivo “Rote Flora”, una casa ocupada desde hace una década, en el corazón de Hamburgo, epicentro de la protesta de los antisistema.
“Es verdad, no nos contentamos con protestar contra el G20: queremos impedir que se celebre”, admitió Blechsmidt, el rostro más mediático del colectivo, quien explicó ante los medios nacionales o extranjeros los objetivos de su marcha, denominada “Welcome to Hell” (Bienvenidos al infierno).
Cerca de una hora después del inicio de la manifestación, la policía alemana anunció en Twitter que los organizadores habían decidido desconvocar la marcha y algunos manifestantes empezaron a dispersarse.
Por la misma red social, la policía informó que decidió cargar contra la marcha debido a que entre la multitud había, al menos, mil manifestantes vestidos de negro y con pasamontañas.
Cuando la multitud intentaba acercarse al centro de convenciones, donde desde mañana se celebrará la cumbre y donde la Policía cerró un perímetro de seguridad con miles de oficiales, las fuerzas de seguridad solicitaron por altavoces a los manifestantes que se separarán de los grupos de radicales encapuchados y vestidos de negro.
Rápidamente, los efectivos reprimieron la marcha con camiones hidrantes, gases y bastones, a manifestantes que respondieron, en algunos casos, lanzando piedras, botellas y bengalas, según mostró la cadena de noticias CNN.
La crítica al G20 “es bienvenida” y “el derecho a la libertad de expresión está garantizado”, aseguró esta semana el ministro del Interior alemán, Thomas de Maizière, respecto de la veintena de actos de protesta de diversa índole convocados contra la cumbre, pero alertó que la policía alemana “no tolerará ningún tipo de violencia”.
En los meses previos a la cumbre, el tema de la seguridad se convirtió en una obsesión para los organizadores del G20 en Hamburgo, la ciudad natal de la canciller alemana Angela Merkel y que cuenta con 1,7 millones de habitantes.
A lo largo de la última semana, pero especialmente hoy, con la llegada de los líderes mundiales, entre ellos el estadounidense Donald Trump, el ruso Vladimir Putin, el chino Xi Jinping y el argentino Mauricio Macri, alrededor de 20.000 policías con vehículos blindados, helicópteros y drones convirtieron la apacible y coqueta ciudad de Hamburgo en una fortaleza blindada.
La jornada de hoy, que incluyó otras protestas y performances artísticas, comenzó con un desfile de cientos de personas disfrazadas de zombies, bañados en arcilla gris, al estilo de la serie estadounidense The Walking Dead, reportó la agencia de noticias Reuters,
Para mañana esta prevista otra gran manifestación convocada por grupos de extrema izquierda, mientras que el sábado será el punto culminante con la gran marcha programada para el último día de la cumbre, en la que se espera la participación de hasta 100.000 personas.