La inflación de noviembre se desaceleró y cerró en 3,1%

En noviembre la inflación de las y los trabajadores cerró en 3,1%, desacelerándose con relación al 3,4% registrado en octubre. De este modo, acumuló 30,1% en lo que va del año y 35,5% en los últimos doce meses. Si en diciembre la inflación se situase en 3%, el año culminaría con 34%, lo que implica una desaceleración de 18 puntos porcentuales respecto al 52% registrado el año pasado, reveló el Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET), dependiente de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET).

 

La inflación de noviembre tuvo dos grandes momentos: en los primeros 10 días llegó a rondar el 4,5% mensual. Posteriormente se observó una importante desaceleración, que hizo que en la última semana del mes la inflación se ubicara por debajo del 2%. El promedio de 3,1% resulta de esta dinámica dispar.

 

Dos factores estuvieron detrás de este comportamiento heterogéneo de la inflación a lo largo del undécimo mes del año. Por un lado, la brecha cambiaria fue cediendo a lo largo del mes, reduciéndose significativamente respecto a octubre. Debe recordarse que el 23 de octubre el dólar paralelo había llegado a cotizar a $195 para la venta y, en el último día de noviembre, ese valor fue de $158. Que la brecha cambiaria haya cedido permitió descomprimir los precios de algunos bienes que amenazaban con dispararse, tales como automóviles, materiales de construcción, muebles o electrónicos.

 

Vale apuntar que algunos de los precios de estos bienes continuaron subiendo por encima del promedio: los autos treparon 5% promedio en noviembre (aunque habían empezado el mes creciendo al 8%) y los materiales de construcción subieron en promedio un 5% (aunque a principios de mes trepaban al 6%).

 

En segundo lugar, los alimentos -que habían tenido un incremento sensible en octubre en parte por la actualización de Precios Máximos- tendieron a ir desacelerando su dinámica con el correr de las semanas. Hacia el siete de noviembre, los precios estaban subiendo por encima del 6% mensual; en tanto, en los últimos 10 días del mes, estuvieron 2% por encima del mismo período de octubre. Con todo, los alimentos subieron por encima del nivel general en noviembre (+3,6%), impulsados principalmente por la carne vacuna.

 

El resto de los rubros mostró comportamientos heterogéneos. Indumentaria y Calzado, que venía registrando subas sensibles en los meses previos, tuvo un noviembre relativamente tranquilo, con alzas promedio del 1,3%. Aquí incidió el componente estacional: tras el Día de la Madre y el inicio de la temporada de verano, noviembre suele ser un mes un poco menos intenso en materia de precios que septiembre-octubre.

 

Esparcimiento fue otro de los rubros que experimentó menores subas (1,9%): el rubro mostró gran heterogeneidad interna, con electrónicos cayendo levemente y pasajes de avión domésticos trepando 63% promedio, a tono con la cercanía con las vacaciones. Enseñanza (2,0%) continúa con subas más acotadas, lo cual se debe mayormente a que los colegios prácticamente no están actualizando las cuotas en un año tan complicado, de modo que las alzas se vienen registrando mayormente en los útiles escolares.

 

En el otro extremo, Salud aparece como el capítulo con las mayores subas de noviembre: 5,3%. Si bien no hubo ajuste de prepagas, el sector experimentó alzas marcadas en medicamentos y, particularmente, en los honorarios de las consultas médicas (con un incremento promedio del 11%).

 

En el plano de la actividad económica y el empleo, los últimos meses evidencian cierta recuperación. En septiembre, la actividad económica cayó 6,9% interanual (la menor caída desde el inicio de la pandemia) y se ubicó 7% por debajo de los niveles de febrero. A su vez, el empleo formal en el sector privado creció 0,1% (+6,5 mil puestos) en septiembre, lo que representa la primera suba no solo desde el inicio de la pandemia sino desde abril de 2018. Un dato a tener en cuenta es que la industria manufacturera viene siendo uno de los motores de la recuperación, tanto económica como del empleo.

 

En septiembre, el empleo industrial anotó su cuarta suba mensual consecutiva y retornó a los niveles prepandemia. A su vez, las expectativas empresariales de generación de empleo se tornaron positivas por primera vez desde el inicio de la pandemia, tanto de acuerdo con las mediciones del INDEC, como las que realiza el Ministerio de Trabajo.

 

No obstante, la situación social y económica es todavía muy frágil. Debe recordarse que la pandemia llegó a una Argentina que venía de dos años de profunda recesión, con cierre de firmas, destrucción de empleo privado de calidad y caída del salario real, considera el IET.

 

Para 2021, las claves serán varias. En primer lugar, si la vacuna llegará a tiempo para poder evitar una segunda ola de contagios. En segundo orden, qué pasará con la inflación, habida cuenta de que la desaceleración de este año obedece en parte al congelamiento de tarifas que el gobierno ha mencionado que quiere ir desandando. Por último, cuál será el motor de la reactivación y en qué medida el salario real podrá recomponerse tras tres años negativos, impulsando así el consumo.