Los descuentos de 50% para compras en supermercados con tarjetas del Banco Provincia ocasionaron ayer una avalancha de público deseoso de aprovechar la ventaja, e incluso será replicado por el Banco de Corrientes, a pesar de lo cual tanto los supermercados como el banco evalúan los resultados de la promoción en tanto que los comercios chicos se quejan de no pueden cumplir con los requisitos exigidos y pierden clientes.
“Vamos a tener que evaluar y tener los números finales. En lo cualitativo, ayer hubo una explosión de asistencia en los supermercados que estaba vinculada a esta promo”, reflexionó el gerente de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), Juan Vasco Martínez.
“Me parece que es importante que un banco público con la importancia que tiene el Banco Provincia y con tantos clientes, con un perfil de clientes de sectores medios y bajos, me parece que es una acción muy interesante que apueste a este tipo de cuestiones. El Banco de Corrientes ya salió también a ofrecerlo y suponemos que va a haber más réplicas por parte de otros bancos”, aseguró.
“Durante las primeras horas, cuando se hace el corte al mediodía para ver cómo viene la venta, el mes pasado venía más o menos igual que cualquier otro día y explotó a la tarde, esta vez la explosión vino desde el principio. Porque hubo mejor comunicación, boca a boca, y satisfacción del cliente del Banco Provincia porque este descuento no se refleja en las cajas sino por reintegro en el resumen”, explicó el directivo.
Detalló que la promoción “es un costo compartido, es un acuerdo particular que hace el Banco Provincia con todas las cadenas. De esos 50 puntos de descuento, un 30% lo pone el banco y el 20% la cadena. Es el promedio del arreglo que hubo. Respecto a la política de precios, hay una regulación normativa de Precios Claros que hay que informar todas las variaciones de precios, eso lo monitoreaba el Banco provincia para evitar que hubiera una variación entre el precio del martes y el miércoles”, indicó.
El acuerdo se renueva mensualmente a partir de los resultados obtenidos.
“Habrá que ver que se hace el próximo mes”, reflexionó Vasco Martínez en declaraciones a Télam Radio y añadió que las promociones sirven para “blanquear la economía”.
En tanto, el vocero de la Cámara Argentina de Supermercados (CAS), Fernando Aguirre, dijo a Télam que lo de ayer fue una “avalancha de gente” y destacó la presencia de público en locales de La Plata, con ocho cuadras de cola.
“Es lógico, la gente compra por $3.000 y ahorra $1.500. No es gente que pide limosna, es clase media o clase media baja. Lo que hace esta promoción es un desplazamiento brutal hacia las grandes cadenas que tienen cuenta con el banco. También tienen que estar adheridos a Precios Claros, el sistema informático que informe diariamente sobre los precios de los locales. No todos los supermecados chicos están adheridos a ese sistema”, indicó, lo que los imposibilita entrar en las promociones.
“Los pequeños comerciantes que quedaron fuera del plan ayer no midieron nada. Si los comerciantes más chicos tuvieran que hacer descuento del 20% irían a pérdida”, reflexionó.
“Es una situación delicada. Si se extiende va a ser un caos, en un entorno de ventas supermercadistas muy caídas”, expresó.
A su turno, el vocero de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Vicente Lourenzo, dijo a Télam que la promoción “responde a la necesidad de la gente de adquirir más bienes con el mismo ingreso” y consideró que es una alternativa “válida” pero opinó que “se debería volcar a centros de abastecimiento a cielo abierto donde se encuentran los comerciantes pyme”, consideró.
Sostuvo que los comercios pymes “no están en condiciones a bajar 20% de sus precios para la promoción, pero se podría contemplar un descuento no tan grande”.