La Copa Maradona quedó en SU casa

Por Martín Gastellu

Diego, el más grande de todos, había surgido en Argentinos, amaba a Nápoli y hasta de chico era hincha del rojo (el Bocha era su ídolo). Maradona era un poco de todos, porque lo que dio a nivel selecciones fue inigualable. Pero eligió a Boca como su casa futbolística. Su corazón era alevosamente bostero. Por lo tanto, tenía un condimento especial para todos que el xeneises ganar esta Copa.

También era especial lograr este título luego de la estrepitosa caída en Brasil. Ya los agoreros hablaban de una crisis incendiaria. Sabemos como es Boca…

Un poco de contexto previo: los hinchas de River intentaban bajarle el tenor a Banfield como rival, desconociendo el 3-1 que le propinó el taladro hace casi nada, en un partidazo de Cuero (Pinola lo debe seguir soñando). La verdad es que el equipo dirigido por Sanguinetti juega bien, y era potencialmente muy peligroso.

De entrada se vio un partido parejo, donde ambos achicaban mucho los espacios de su rival. Pero los cracks siempre tienen una carta más en la mano, y Cardona armó una corrida desde su zona preferida, la izquierda, en paralelo al área, aguantó un intento de empujón de Maldonado, sacó un misil tierra-ángulo y dejó sin respuesta a ese buen arquero que es Arboleda.

A partir de ahí todo parecía controlado porque la experiencia de Boca y algunos rendimientos en Banfield ligeramente por debajo de los antecedentes inmediato (Cuero, Payero), hacían que no pareciera fácil que cambie de manos el resultado. Pero… siempre hay un pero con boquita.

Emanuel Mas tocó de atrás a un rival (pareció leve), le mostraron la roja (por doble amarilla), en una jugada desafortunada se lesionó feo el Pulpito Gonzalez y el drama sobrevoló el estadio mundialista de San Juan. Banfield lo acorraló, y casi en el minuto 51 se lo empató con un gol de Lolo que le robó la billetera a Zambrano y con un cabezazo tenue la estacionó al lado del palo de Andrada que no pudo evitar el empate.

En la historia, a Boca los penales no le suelen sentar mal (se ganó mucho por esa via con Bianchi por poner un ejemplo), pero ayer la presión era grande. De perder esta final de temporada iba a ser aciago, demasiado. Pero los 5 que patearon tuvieron temple y puntería y la Copa quedó en la casa del más grande de la historia.

De todos modos, a festejar un rato y a ponerse a pensar en los errores cometidos. No solo contra Santos en Brasil Boca tuvo una mala actuación. Muchas bajas de tensión, un estilo no consolidado, falta de protagonismo, distracciones en demasía (Con Fabra a la cabeza), expulsados en todos los partidos vitales. Etc. Una semana de vacaciones y una pretemporada como base para el próximo torneo argentino, y para la Copa Libertadores 2021 que comienza también a mediados de Febrero.

Es paradójico lo de boquita. Por un lado ganó ni bien llegó Russo un torneo local que venía punteando River, y ahora ganó la Copa Maradona. Pero aun llegando a la semi de la Libertadores, el modo en el que fue eliminado, deja sobrevolando la sensación de que se trata de un fracaso imperdonable, de que hay que hacer limpieza, de que blah blah blah. Hay que ser equilibrados, hay que mejorar, pero dos títulos en dos años tampoco es tan poco. No olvidar que los dirigidos por Napoleón hace dos años que no mojan. Ojo, juegan bien casi siempre, esta vez no lo lograron porque cometieron errores poco habituales, la suerte no los acompañó y en VAR, ese viejo amigo del pasado, tampoco, pero mostraron bastante del carácter y del funcionamiento de siempre.

Se puede poner lindo el 2021 !

Hasta la próxima