LA CASA BLANCA RECIBE A EJECUTIVOS DE FACEBOOK, GOOGLE Y AMAZON

La Casa Blanca planea recibir el jueves próximo a ejecutivos de Amazon, Facebook, Google, Intel y otras 34 empresas estadounidenses en un encuentro donde se abordará cómo la administración de Donald Trump puede potenciar los desarrollos en inteligencia artificial, informó hoy la prensa de ese país.
El debate será entre académicos, funcionarios del gobierno y desarrolladores de inteligencia artificial para dialogar sobre las formas de adaptar regulaciones para avanzar en desarrollos de inteligencia artificial en áreas como la agricultura, la salud y el transporte, de acuerdo con el cronograma del evento citado hoy por el diario The Washington Post.
Asimismo, está planificado abordar el poderío del país norteamericano para financiar investigaciones en aprendizaje automático (machine learning).
Para la Casa Blanca, el desafío es lograr un equilibrio entre los beneficios de las máquinas que pueden detectar enfermedades o conducir automóviles, y la realidad de los empleos en la era de la inteligencia artificial.
Se espera que en la reunión -que será de carácter privado- estén representantes de gigantes tecnológicas como Microsoft, Nvidia y Oracle, así como de otras compañías como Ford, Land O’Lakes, Mastercard, Pfizer y United Airlines, de acuerdo con la Casa Blanca.
Entre la lista para representar a Facebook está el nombre de Jerome Pesenti, su vicepresidente de inteligencia artificial, confirmó la compañía.
Amazon planea enviar a Rohit Prasad, el jefe científico de su asistente de voz Alexa, y también se espera la presencia del presidente ejecutivo de Intel, Brian Krzanich.
El encuentro representa la última señal de la Casa Blanca por comenzar a enfrentar los desafíos y las promesas de la inteligencia artificial, luego de haber recibido críticas sostenidas por su falta de acción en el tema, analiza la publicación especializada The Verge.
Hace apenas un año, el secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Steven Mnuchin, sostenía que no estaba preocupado “en absoluto” por la hipótesis de que los robots iban a reemplazar a los trabajadores estadounidenses.
El comentario fue rechazado por la industria tecnológica y percibido -según coincide la prensa de ese país- como una señal de “ignorancia” de esa administración.