LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE DESTITUYÓ A ORTEGA DÍAZ Y DECIDIÓ QUE DELIBERARÁ DOS AÑOS

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La Asamblea Nacional Constituyente (ANC) de Venezuela tomó hoy, en su primera sesión, tres decisiones clave, con la destitución de la fiscal Luisa Ortega Díaz, el anuncio de que deliberará por dos años y la conformación de una Comisión de la Verdad, que investigará los actos de violencia que se dieron en el país desde que comenzaron las protestas, a inicios de abril.
Elegida hace una semana, la Constituyente votó por unanimidad la salida del cargo de Ortega Díaz y la inhabilitó para ocupar cargos públicos, apenas un rato después de que el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) remendara iniciarle juicio político.
Un rato antes, Ortega Díaz había denunciado que la sede del Ministerio Público había amanecido rodeada de policías y se le impedía la entrada.
“Rechazo asedio al Ministerio Público venezolano. Denuncio esta arbitrariedad ante la comunidad nacional e internacional”, escribió Ortega Díaz en su cuenta de Twitter junto a cuatro fotos. Más tarde, circularon otras imágenes, de cómo debió retirarse custodiada de la sede.
En lugar de Ortega Díaz, que igualmente puede ser llevada a juicio, los oficialistas designaron al hasta ahora defensor del Pueblo, Tarek William Saab, lo que convierte en la primera autoridad designada por el órgano plenipotenciario, que sesionó hoy por primera vez, tras instalarse ayer.
“Eso no puede quedar vacío porque se generará un problema que ya lo teníamos con la inacción del Ministerio Público”, explicó el constituyente Diosdado Cabello cuando postuló a Saab para el puesto.
Cuando los constituyentes votaron, el TSJ ya había enviado una nota en la que remarcaba que había encontrado méritos para enjuiciar a la fiscal, inhabilitarla, prohibir su salida del país y congelar sus bienes. Todo el procedimiento duró apenas diez minutos.
Cabello pidió declarar “la emergencia” dentro del Ministerio Público “para que se proceda a su inmediata reestructuración”, y reclamó revisar el proceder de todos los funcionarios en todos los niveles, lo que fue aprobado por el pleno del cuerpo.
El mismo ex militar señaló después, en rueda de prensa, que la Fiscalía en manos de Ortega Díaz “hasta hace media hora, se había convertido en un centro de la impunidad” en el país. “Estoy seguro que con Tarek William Saab va haber justicia, que no significa venganza; nosotros no actuamos en base a esa premisa”, añadió.
Desde que el TSJ se atribuyó las funciones legislativas, Ortegas Díaz se separó del Ejecutivo y profundizó sus diferencias con el oficialismo, al oponerse a la Asamblea Constituyente, que atribuyó a la “ambición dictatorial” del presidente Nicolás Maduro.
Vinculado a esta misma decisión, la Asamblea eligió después a la ex canciller Delcy Rodríguez para que presida la “Comisión de la Verdad”, que investigará los actos de violencia durante las protestas de los últimos meses.
La designación de Rodríguez, jefa de la ANC, fue hecha junto al sometimiento a votación de la propuesta del presidente Maduro de “un proyecto de ley constitucional de la Verdad, la Justicia, y la Paz”, indicó el secretario al presentar la moción en el debate para su votación.
Maduro había pedido a finales de mayo crear y dotar a la Comisión de la Verdad de poder plenipotenciario para garantizar que la Justicia repare a las víctimas de la violencia en la ola de protestas que para entonces llevaba unas 30 muertes, y hoy alcanza a 121.
En su primera sesión, la Constituyente despejó además una de las incógnitas que rodeaban su funcionamiento: el tiempo de sus deliberaciones.
En principio, el cuerpo decidió trabajar durante dos años “siempre y cuando se hayan cumplido las tareas encomendadas, las funciones para las cuales fue nombrada”, explicó Cabello, que aclaró que “puede ser menos, pero no habrá limitaciones”.
Entre esas funciones, además de redactar una nueva carta magna, la Asamblea -de poderes ilimitados- se propone reordenar el Estado.
La duración de las deliberaciones también debería estar marcada por las elecciones presidenciales, previstas para diciembre de 2018, aunque la misma asamblea puede postergarlas.
Desde afuera de la sede legislativa, el presidente Maduro destacó la tarea futura de la Asamblea, al señalar que se trata de “un bálsamo para la vida social y política de los venezolanos, necesario para aplacar la situación de violencia a la que sectores de derecha sometieron al país durante los últimos tres meses”.
En declaraciones a la argentina Radio Rebelde, Maduro dijo que se vio “obligado” a tomar la decisión de convocar a la ANC y dio por hecho que la oposición podrá participar en las elecciones de gobernadores y alcaldes de diciembre. “Tiene todas las garantías para hacerlo”, afirmó.
Las discusiones de la Asamblea parecieron no registrar lo que pasaba a varios miles de kilómetros, en la ciudad brasileña de San Pablo, donde los cancilleres de los cuatro socios fundadores del Mercosur suspendieron indefinidamente a Caracas, por considerar que se violó en Venezuela el orden constitucional, amparados en el Protocolo de Ushuaia.
Maduro sí replicó a esta decisión: “A Venezuela no la van a sacar nadie del Mercosur. Es como que nos cortaran del mapa y nos expulsaran de América Latina. Somos Mercosur de alma, corazón y vida. Y unas oligarquías golpistas como la de Brasil o unas miserables como la que gobierna Argentina podrán intentarlo mil veces, pero siempre estaremos ahí”, aseveró.
Denunció que existe “persecución ideológica” del bloque a su gestión y subrayó que “no es tiempo de expulsiones, de divisiones, sino de generar un bloque económico, comercial y de desarrollo”.