Kiguel en el IAEF: “el desembolso del FMI debería rondar los u$s 30.000 millones”

El economista Miguel Kiguel consideró que el desembolso del FMI a la Argentina debería rondar los US$ 30.000 millones, para asegurar el financiamiento de las cuentas públicas, “calmar a los mercados” y evitar “otro sacudón”.
Kiguel disertó esta mañana en el 35to. Congreso Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) que se lleva a cabo en el Sheraton Retiro, donde pronosticó “dos trimestres de caída del PBI”.
“El crecimiento de este año será bajo, se vienen dos trimestres consecutivos de caída del PBI y tenemos que apostar a una recuperación en el primer semestre del año que viene”, dijo el economista.
Kiguel compartió uno de los paneles matutinos con el economista Ricardo Arriazu, y ambos aportaron sus miradas sobre la economía nacional (Kiguel) e internacional (Arriazu).
“Creo que el número del préstamo del FMI debería rondar los US$ 30.000 millones porque si el paquete es chico y se ubica en torno de los US$ 22.000 millones, se va a decepcionar el mercado y habrá otro sacudón”, remarcó Kiguel.
El director ejecutivo de Econviews, además, consideró que la reciente volatilidad cambiaria “retrasó a la economía poco más de un año”, aunque reconoció que “un buen acuerdo con el FMI permitirá bajar el riesgo país y cubrir las necesidades de financiamiento incluso hasta el año 2020”.
Kiguel evitó definir la corrida cambiaria de este mes como una c, por US$ 30.000 millonesrisis sino que se refirió a un “episodio” que se produjo, a su juicio, por una “mezcla de factores internos y externos que vinieron en el momento equivocado”.
“En el frente externo repercutió la suba de las tasas en los Estados Unidos, la caída de la liquidez a nivel global, la depreciación de las monedas emergentes y, por supuesto, la salida de los flujos emergentes”, explicó el economista.
Desde el punto de vista interno, cuestionó “el déficit de cuenta corriente, que llegó al 5% del PBI, la inflación de 3,1% que se registró en diciembre del año pasado y, particularmente, la pérdida de claridad de política monetaria con el cambio en la meta de inflación que se anunció el 28 de diciembre”.
“Los mercados se alertaron con el déficit de cuenta corriente que representaba salir a buscar US$ 30.000 millones todos los años y, también, ver a un Banco Central desguarnecido con la modificación de la meta inflacionaria, del 10 al 15%”, añadió.
De todas maneras, Kiguel advirtió que eventuales nuevas subas en la tasa de interés de los Estados Unidos “es un riesgo” a tener en cuenta, de ahí la necesidad de “fondearnos con el crédito del FMI, que nos permitirá mejorar las condiciones de cara al futuro”.