Japón creará un nuevo centro de comando de Defensa para combatir ciberataques y prevenir operaciones hostiles contra sus satélites espía.
Este nuevo organismo ampliará las actividades militares a la informática y el espacio, consideradas como “el cuarto y el quinto campo de batalla” tras el aire, tierra y mar, de acuerdo a un borrador de la hoja de ruta anual del Ministerio de Defensa nipón al que tuvo acceso el diario Nikkei, citado por EFE.
El documento señala como uno de los mayores desafíos en materia de Defensa a los ataques informáticos, que recrudecieron con casos como el del virus WannaCry, que tumbó sistemas informáticos de todo el mundo el año pasado.
Otra de las preocupaciones señaladas en rojo son los posibles “hackeos” de sus satélites espía, así como eventuales ataques con misiles o el riesgo de que sean dañados por meteoritos o basura espacial.
El nuevo centro militar, que se espera que esté operativo para 2020, incluirá personal especializado de las tres divisiones de las Fuerzas de Autodefensa (Ejército) de Japón y tendrá una jerarquía al máximo nivel, comparable a los comandos de las fuerzas aéreas o navales.
De él dependerá la ya existente unidad de ciberdefensa, cuyos efectivos actuales se aumentarán en un 40 por ciento hasta los 150, así como una nueva oficina de análisis y control del espacio.
El texto indica que la unidad espacial estará dotada con un nuevo radar capaz de detectar objetos móviles en el espacio exterior, con lo que Japón pretende no quedar atrás en la carrera tecnológica emprendida por otras grandes potencias como Estados Unidos, Rusia o China.
Japón incrementó su presupuesto de Defensa durante los últimos cinco años hasta alcanzar los 47.800 millones de dólares en 2018, con el objetivo principal de reforzar sus capacidades ante los desafíos armamentísticos de Corea del Norte y el auge militar de China.