INVESTIGADORES DE LA UBA IMPULSAN UN PROTOCOLO PARA EL MANEJO DE LA BASURA ELECTRÓNICA EN FACULTADES

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La creación de un protocolo para el manejo de la basura electrónica en facultades de computación y el armado de un robot con partes de equipos viejos o que ya no funcionan para despertar la atención sobre el tema forman parte de los proyectos que impulsa DescarTec (Descartes Tecnológicos), una iniciativa integrada por investigadores de la UBA.
“En la Facultad de Exactas de la UBA hay siete laboratorios de computación y un promedio de 150 máquinas para uso público, a las que hay que sumar las que tienen las oficinas, además de las portátiles y los celulares. El tema a resolver es el manejo de su disposición cuando ya no se utilizan más”, resumió a Télam Christian Cossio, ingeniero en informática y miembro de DescarTec.
Los equipos en ocasiones funcionan casi todo el día y por eso se gastan rápido o se queman, pero esto no sucede solo en las facultades ya que cualquier persona puede registrar una experiencia similar en su hogar, cuando no sabe qué hacer, por ejemplo, con un celular obsoleto, indicó Cossio, que está a cargo del equipo de Popularización de la Ciencia de esa facultad.
De esta forma, nació DescarTec, un grupo compuesto por biólogos, físicos, químicos, informáticos y sociólogos de la UBA para contribuir a la concientización del problema de la basura electrónica -cuyo denominación es Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE)- y elaborar protocolos para su manejo.
La iniciativa también está integrada por miembros del grupo Guano (cuyo nombre surge por la utilización que realizan poblaciones de este sustrato), dedicado al tratamiento de residuos sólidos urbanos (botellas, papeles, cartones), según contó a Télam uno de sus integrantes, Pablo Lichtig, docente y biólogo con área de trabajo en dinámica molecular.
“Nuestro objetivo a corto plazo es que dentro de nuestra facultad (Exactas) exista un protocolo para el manejo de la basura electrónica. El paso siguiente sería extenderlo a toda la UBA, lo que es clave ya que es una de las universidades más grandes de América Latina en cantidad de alumnos, con más de 300.000 estudiantes”, destacó Cossio, que está finalizando un doctorado en Computación.
El ingeniero citó al proyecto E-Basura, de la Universidad de la Plata, como uno de las escasas iniciativas que existen en el país respecto de este tema.
“Algo tan simple como un celular tiene un montón de componentes (aluminio, acero, vidrio, oro, plástico, cobre) que se pueden reciclar, pero en América Latina no se hace mucho al respecto. Por ejemplo, Argentina es el tercer generador de basura electrónica de la región, después de Brasil y México, (según datos de la ONU)”, sostuvo Cossio.
A la hora de reciclar, se puede ver qué sirve de los equipos para volver a reutilizarlos y armar así una nueva computadora con un sistema operativo liviano para que funcione, lo que luego se dona a escuelas u organizaciones sociales.
En el caso de plásticos duros, “se suelen tirar a una destrozadora (que es como un gran lavarropas con una licuadora adentro) que lo rompe y se recupera como plástico”, agregó Lichtig, pero “el punto es ver qué se hace con lo que no se puede recuperar o reutilizar”, aclaró Cossio.
Además, señaló que monitores, baterías e interruptores contienen materiales nocivos para la salud y el ambiente, como plomo, cadmio, mercurio, cromo y otros metales pesados.
Por eso, DescarTec se propuso como primer objetivo de varios el protocolo a escala universitaria, para luego extenderlo a otros ámbitos, además de seguir trabajando sobre los distintos aspectos de esta temática.
Uno de sus proyectos en curso es Basurín, un robot hecho con las partes desarmadas de ocho computadoras viejas, junto a componentes de celulares que no funcionan, sumado a vestigios de impresoras, teléfonos fijos, cables y otros equipos específicos.
La idea -continuó Cossio- es colocar una versión de Basurín en el pabellón II de la facultad de Exactas, a pedido de la facultad, junto a diferentes infografías que precisan lugares de donación y otros datos útiles para despertar la atención sobre el tema ya que la basura electrónica es la fracción de residuos que más rápido crece en todo el mundo.
Sobre este punto, algunos de los lugares con que las personas se pueden contactar para donar desechos electrónicos son la Fundación Equidad, que recibe computadoras de modelo superior a Pentium 4, y luego las repara y dona a organizaciones y entidades sociales (www.equidad.org.ar).
Además, está la Cooperativa Reciclando Trabajo y Dignidad, que reutiliza y recicla basura electrónica de todo tipo (https://www.facebook.com/CooperativaRTD/).