Invertirán más de $320 millones para conocer la realidad agropecuaria

El Gobierno invertirá 321 millones de pesos en el Censo Nacional Agropecuario (CNA), que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) realizará a partir de septiembre con la participación de 2.800 censistas que recorrerán el país, para obtener información del mapa agropecuario nacional tras 16 años del último.
Los relevamientos parciales del Indec indican que los censistas trabajarán sobre una superficie continental de 2.800.000 km2, con una aptitud agropecuaria y forestal de 190 millones de hectáreas, de las cuáles se estima que 48 millones son aptas para el cultivo a través de 350.000 explotaciones agropecuarias (EAP).
Así lo indicaron el titular del Indec, Jorge Todesca, y el equipo de trabajo que diseñó los lineamientos del Censo Agropecuario, que a partir del 15 de setiembre se extenderá por espacio de dos meses y medio.
“Nos toca censar una nueva ruralidad en función que los últimos datos disponibles provienen del censo del 2002; el objetivo central es relevar lo que hay en el territorio, a través de un barrido por hectárea sin hacer preguntas sobre información monetaria”, indicó Todesca, a modo de introducción, para después dar lugar a los técnicos que lo armaron.
El detalle de los mecanismos de consulta estuvo a cargo de Roberto Bisang (coordinador del CNA), Carolina Plat (directora nacional de Estadísticas y Precios de la Producción y el Comercio) y Agustín Lodola (asesor de la coordinación del CNA).
“Será un censo tan complejo cómo atractivo, no sabemos con exactitud la cantidad de hectáreas aptas para la actividad pero estimamos que rondan las 190 millones; de todas maneras, debemos tener en cuenta que la complejidad en la forma de organización del agro no está demostrado en el último trabajo que hizo el Indec, allá por el 2002”, señaló Bisang durante un encuentro con la prensa en la sede del instituto.
En sintonía con las herramientas tecnológicas disponibles, los seis formularios diseñados para el trabajo de campo se “incorporarán a una tablet que permitirá condensar la información en simultáneo con la carga de la misma”.
Si bien aún no se realizó la elección de los censistas, se prevé seleccionarlos en función del “conocimiento del terreno a barrer” y se los capacitará 10 días antes de comenzar la tarea para que no pierdan la frescura de las necesidades concretas de la diversidad agropecuaria y forestal argentina.
La estructura del CNA estará circunscripta a los siguientes contenidos: Identificación de la EAP y del Productor, Cultivos, Ganadería, Forestal, Manufacturas en las EAPs, y Residentes y Mano de Obra.
Además, el trabajo se basará en el reemplazo de los cuestionarios en papel por un medio electrónico a través de tres módulos: Cuestionario, Geográfico y Registro de Novedades.
En interacción con el censista, el entrevistado podrá ubicar su explotación en la cartografía y las imágenes digitales y la información obtenida quedará georreferenciada desde su origen.
El programa de ingreso de datos incluirá la ejecución de controles inmediatos de consistencias y, al mismo tiempo, monitorear el avance del operativo, cómo así también mecanismos de asistencia al censista que permitan resolver dudas o inconvenientes que puedan surgir en cualquier etapa de la entrevista.
La estructura operativa contempla la participación activa de 3.457 trabajadores, de los cuales 24 serán coordinadores provinciales (el censo incluye a CABA), más 83 jefes de zona y otros tantos auxiliares, a quienes reportarán los 476 supervisores que recojan el trabajo de los 2.791 censistas.
En cuanto a la comunicación, los mensajes se adaptarán a cada público objetivo aunque tienen variables en común.
Lo esencial será hacer conocer el censo y sus objetivos, educar sobre sus beneficios, informar que la privacidad y la confidencialidad estarán protegidas, y recordar a los destinatarios sobre el deber de participar.
Entre el 4 y el 11 de junio se realizará un operativo de prueba en la ciudad bonaerense de Lobos con la participación de más de 600 productores.