• En los primeros cuatro meses de 2018 el financiamiento de los bancos a empresas y familias siguió aumentando, actividad principalmente fondeada con recursos obtenidos a través de la captación de depósitos y la colocación de obligaciones negociables. Esta dinámica se produjo en un marco en el cual los indicadores de liquidez y solvencia agregada se mantuvieron elevados, preservándose moderadas exposiciones a los riesgos propios de la actividad.
• En abril el saldo de financiamiento total al sector privado creció 2,1% en términos reales con respecto a marzo. Las líneas en moneda extranjera se incrementaron en el mes 8,5% —en moneda de origen—, principalmente por el desempeño de las prefinanciaciones para exportación. Los préstamos en moneda nacional aumentaron 0,7% en términos reales con respecto a marzo, destacándose el crecimiento de adelantos e hipotecarios. En los últimos doce meses, el saldo de crédito total al sector privado se incrementó 26,7% en términos reales, con un aumento de 51% i.a. en el segmento en moneda extranjera —en moneda de origen— y de 20,5% real en las líneas en pesos.
• La irregularidad del crédito al sector privado se mantuvo sin cambios significativos en abril, en torno a 2% del total de las financiaciones. El coeficiente de mora de los préstamos a las familias se ubicó en 3,2%, mientras que el correspondiente a las firmas se situó en 1,1%. En lo que respecta a los préstamos a los hogares, cabe destacar el desempeño de los hipotecarios que muestran un nivel de morosidad de 0,2%, resultados que alcanzan 0,06% en el segmento UVA (similar a lo evidenciado desde el comienzo de 2018). Por su parte, las previsiones contables del conjunto de entidades representaron 132% de la cartera en situación irregular en el mes.
• En abril, el saldo de depósitos totales se mantuvo prácticamente sin cambios en términos reales con respecto a marzo, recogiendo un incremento en las cuentas del sector público que fue compensado por una disminución en las del sector privado. El desempeño observado en este último segmento estuvo explicado por los depósitos en pesos, ya que aquellos concertados en moneda extranjera crecieron en el período. En términos interanuales (i.a.) los depósitos totales aumentaron 7,5% real, con subas tanto en las imposiciones del sector público —13,8% i.a. real— como del sector privado —9,7% i.a. en moneda extranjera y 1,8% i.a. real en pesos—.
• Los indicadores de liquidez continuaron en niveles elevados para el conjunto de bancos. Los activos líquidos —considerando partidas en moneda nacional y extranjera e incorporando las tenencias de instrumentos del BCRA— totalizaron 42% de los depósitos, disminuyendo 1,6 p.p. en el mes. Por su parte, el ratio de liquidez en sentido estricto —contemplando solamente el efectivo y el saldo de las cuentas corrientes que los bancos tienen en el BCRA—, se ubicó en torno a 24,5% de los depósitos, 0,7 p.p. más que en marzo. Cabe mencionar que los niveles actuales de liquidez se encuentran en línea con el promedio de los últimos 10 años.