HUELGA DE BAJO IMPACTO EN SAN PABLO Y RÍO DE JANEIRO, PESE AL FUERTE AUMENTO DEL DESEMPLEO

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La huelga general convocada hoy por las centrales sindicales contra el gobierno de Michel Temer tuvo menos impacto que la del pasado 28 de abril, sobre todo porque funcionó el transporte en San Pablo y Río de Janeiro, en una jornada de protesta que coincidió con la divulgación del índice de desempleo, que aumentó hasta el 13,3 por ciento y mostró la pérdida de 2,3 millones de puestos de trabajo en un año.
Las centrales sindicales aparecieron divididas y eso influyó para que los gremios de conductores de los colectivos, subtes y trenes de San Pablo y Río de Janeiro no adhirieran a la protesta, que se sintió con fuerza en Brasilia y en ciudades como Fortaleza, Florianópolis, Porto Alegre, Belo Horizonte y Salvador.
La huelga fue calificada como un “fracaso” por una fuente del gobierno consultada por Télam.
Pero puso nuevamente a la figura de Temer contra las cuerdas por la denuncia penal por corrupción en su contra, que se ubicó en el centro de la escena, como principal responsable de la reforma laboral que debe votar el Senado la semana próxima.
En San Pablo, el corazón financiero e industrial del país, y Río de Janeiro, capital turística y segunda ciudad del país en cantidad de habitantes, se registraron los más impactantes bloqueos de avenidas y accesos por parte de manifestaciones de movimientos sociales y sindicatos.
Durante algunas horas por la mañana se cortaron los accesos a los aeropuertos internacionales de Guarulhos (San Pablo) y Antonio Carlos Jobim (Rio de Janeiro).
En el centro de San Pablo, en el cruce de las avenidas Ipiranga y Sao Joao, a las 6 de la mañana manifestantes montaron barricadas y fueron reprimidos por la policía.
En Brasilia, la paralización fue total e incluso el gobierno cerró la Explanada de los Ministerios, el lugar que el mes pasado fue escenario de incendios de edificios públicos, tras lo cual Temer decretó la ocupación del Ejército durante 24 horas en la capital federal.
Sindicatos de petroleros, metalúrgicos, bancarios y empleados públicos comandaron las protestas contra Temer pero específicamente contra la reforma laboral en todo el país: en el estado de Bahía hubo más de 100 ciudades paralizadas por la huelga.
La huelga tuvo mucho menos visibilidad en las calles que la del 28 de abril pasado, sobre todo porque el gobierno de Temer prometió para dos centrales sindicales de centroderecha que tienen diputados en la base oficialista que no les retirará la contribución sindical en la reforma laboral.
Es por eso que las centrales Fuerza Sindical y UGT decidieron no adherir a la huelga: son claves porque de estas dos dependen los gremios del transporte en San Pablo y Río.
De todos modos, los organizadores de la huelga, la Central Unica de Trabajadores (CUT), pidieron enfrentar la votación de la reforma laboral el próximo jueves 6 en el Senado, que la puede convertir en ley y darle a Temer su segunda gran conquista, detrás de la aprobación del congelamiento del techo del gasto por 20 años realizada en diciembre.
“El 6 de julio debemos ocupar Brasilia porque esta reforma va a consagrar el fin del empleo formal”, dijo el presidente de la CUT, Vagner Freitas, principal organizador de la huelga.
El gobierno se encuentra realizando movimientos con dos comandos en sus manos: en una la reforma laboral de la próxima semana y en la otra la defensa del presidente de la denuncia por corrupción que le hizo el fiscal general y que debe votar la Cámara de Diputados.
Esta denuncia depende de la Cámara de Diputados: si dos tercios de la Cámara Baja vota por acogerla, Temer será apartado por 180 días del cargo hasta que la corte suprema defina un veredicto. Y por eso el gobierno quiere acelerar la votación, para evitar que se quiebre aún más la base oficialista.
“Es posible que se elimine el descanso de invierno que se inicia el 18 de julio para acelerar las votaciones”, dijo el presidente de la Cámara de Diputados y número dos del país, Rodrigo Maia.
El Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) divulgó, mientras se desarrollaba la huelga, que el desempleo del trimestre terminado en mayo fue del 13,3%, un 20,4% más que en mayo del año anterior.
En aquel mes, el 12 de mayo, Temer asumió con un nuevo gabinete y plan económico el gobierno tras la suspensión de Dilma Rousseff, finalmente destituida el 31 de agosto. En el acumulado de un año, 2,3 millones de brasileños perdieron sus puestos de trabajo, dijo el IBGE.
El índice de desocupación fue de 13,3% (13,8 millones de personas) en el trimestre terminado en mayo, según la forma de medición, contra el 11,2% (11,5 millones de personas) que se registró en mayo del año pasado.
Respecto del pasado trimestre terminado en febrero, con una marca de 13.2% de la población económicamente activa, hubo cierta estabilidad.
En el marco del escándalo por corrupción, el Supremo Tribunal Federal devolvió hoy el mandato de senador al oficialista Aecio Neves y rechazó el pedido de captura que había hecho el fiscal general en su contra.
El juez de la corte Marco Aurelio Mello decidió por la presunción de inocencia de Neves, el candidato presidencial derrotado en 2014 y presidente del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) que fue grabado pidiendo 2 millones de reales (unos 650.000 dólares) al empresario delator Joesley Batista, del mayor frigorífico del mundo, JBS.
Neves había sido grabado diciendo que quien llevara el dinero “debe ser alguien que no deba ser asesinado por convertirse en delator”, en la investigación que lleva adelante el juez Edson Fachin, también del máximo tribunal.
“Siempre confié en la justicia de mi país”, dijo Neves en Twitter, como expresión de su alegría.