Una drástica baja de subsidios durante los próximos dos años, la “racionalización” del empleo público, menos obras de infraestructura y posibles modificaciones en el sistema jubilatorio, son algunos de los puntos clave de la “Carta de Intención” que el Gobierno envió al FMI.

Para realizar sus proyecciones fiscales, la Casa Rosada trabajó con un supuesto de crecimiento económico del 0,4 por ciento para este año, .a raíz de la “reciente volatilidad de los mercados financieros, la sequía que afectó a nuestro sector agropecuario y la suba en los precios mundiales de la energía”.

El Poder Ejecutivo subrayó que uno de los “ejes centrales” del plan económico “es acelerar el ritmo al que venimos reduciendo el déficit primario desde 2016”.

(Fuente: NA)