El fabricante de automóviles Ford confirmó su intención de cerrar en 2020 su planta de Bridgend, en el Reino Unido, y adelantó la eliminación por etapas de los 1.700 empleos desde septiembre del año próximo. 


La compañía estadounidense argumentó que la planta perdió competitividad debido a “los cambios en las demandas de los consumidores”, y por sus “desventajas en cuanto a costos” respecto de otras instalaciones. 


Así la planta de la empresa en Bridgend se tornó “económicamente insostenible”, según publicó la agencia EFE.