Europa y Estados Unidos aceleran la licitación de espectro para los servicios de comunicaciones de 5G mientras América Latina despliega redes LTE-A, una evolución de 4G que no llega a tener la funcionalidad de 5G.
En Barcelona, en el marco del Congreso mundial de Móviles, el vicepresidente de la Comisión Europea responsable del Mercado Único Digital, Andrus Ansip, pidió a los gobiernos de la UE que cubran sus países “lo más rápido posible con redes de última generación” para no quedarse atrás en “la competición global” por el despliegue del 5G.
“Es una competición global y tenemos que estar entre los primeros, entre aquellos que realmente son capaces de innovar”, sostuvo en una entrevista otorgada a la agencia de noticias EFE.
Agregó que “si alguien más hace todas esas innovaciones querrá decir que nosotros seremos simples subcontratistas y no queremos ese tipo de futuro para nuestra gente”.
La pérdida de competitividad que advierte el funcionario europeo, tiene que ver con que la operadora estadounidense Sprint ya anunció que comenzará a ofrecer capacidades de 5G en Chicago, Dallas y Los Ángeles a partir de abril y en Atlanta, Houston y Washington a finales del año.
La intención de esta empresa es ser la primera en tender una red 5G nacional, para el año 2019, según las palabras de su CEO, Marcelo Claure.
También AT&T y T-Mobile anunciaron que para este año tendrán disponibles redes 5G.
Aún cuando en este mismo país, los reguladores (la FCC) se opusieron al plan nacional de 5G propuesto por la gestión del presidente Donald Trump.
La tecnología 5G ofrece una capacidad de transmisión ideal para el correcto funcionamiento de servicios de realidad virtual y de internet de las cosas, como por ejemplo los vehículos autoconducidos.
Ansip dijo a EFE que “por cada euro que invierte la UE en 5G, Estados Unidos invierte el doble en el mismo tiempo” y porque “China seguramente estará entre los primeros, ya que en 2019 empezarán una prueba a gran escala”.
Desde la entidad que agrupa a las empresas de comunicaciones, GSMA, este año tendrá lugar la primera ola de lanzamientos de 5G en EEUU y en los principales mercados de Europa y Asia. Las previsiones indican que habrá 1.200 millones de conexiones 5G en 2025.
El informe ‘Economía Móvil’, presentado por GSMA en Barcelona, prevé que las redes 4G representen el 53% de las conexiones móviles globales en 2025, frente al 29% en 2017. Mientras que las redes 5G crecerán hasta suponer un 14% de todas las conexiones, tras el lanzamiento de la primera red comercial en 2018 con la nueva tecnología móvil.
El director de la entidad, Mats Granryd estimó que el número de conexiones de equipamientos y hogares inteligentes se multiplicará por tres entre 2017 y 2025, hasta los 25.000 millones.
En América Latina, 8 países ya tienen redes LTE-A, una evolución de la tecnología de cuarta generación (4G) LTE, cuya principal ventaja es que permite brindar mayores velocidades de transmisión de datos, con tasas pico teóricas de hasta 3 Gbps para la descarga (download) y 1,5 Gbps en la carga o subida (upload), de acuerdo con el informe técnico publicado por 5G Americas.
El desafío en la región es despejar el espectro radioeléctrico para poder licitar sin inconvenientes.
En Argentina, el ministro de Modernización Andrés Ibarra, aseguró que la meta es pasar de los actuales 490 megahertz adjudicados a las empresas a 1 Gigahertz en 2020.
5G Américas relevó que el año pasado se anunciaron despliegues de LTE-A en República Dominicana, Ecuador y Uruguay, que se sumaron a los ya ocurridos en Puerto Rico (2014) y Argentina (2016), Brasil, Chile y Perú.
Para el primer trimestre de 2018 se espera que se anuncien las primeras redes de este tipo en Costa Rica y México.
“Obtener más espectro sigue siendo una prioridad para el desarrollo de la banda ancha móvil” declaman desde las entidades que agrupan a las empresas.
Para 5G Americas “las condiciones que fomenten el surgimiento y expansión de redes LTE-A pondrán las bases para transitar hacia la siguiente generación de tecnologías móviles (5G) en América Latina”.