Luego de permanecer cerradas durante cuatro meses, las peluquerías porteñas reabrieron sus puertas bajo estrictos controles sanitarios y con turnos para la atención de los clientes, en un esperado regreso que propietarios y trabajadores definieron como un “volver a empezar” y como una apuesta a la “pronta recuperación”

“Es un volver a empezar tras tantos meses de tener el local cerrado. Vamos a hacer lo que se pueda, estamos con muchas ganas de trabajar”, dijo a Télam Néstor, que tiene su peluquería en la esquina de la avenida Avellaneda y Artigas, en el barrio de Flores.

Néstor llegó a su local antes del horario de apertura para limpiar los vidrios del local y atender a los 6 clientes que tenía confirmados en su sistema de turnos.

(Fuente: Télam)