Un derrumbe en la mina De Kloof, propiedad de la misma empresa que explota otro yacimiento en el que la semana pasada quedaron atrapadas mil personas por casi un día y medio, provocó hoy la muerte de dos trabajadores después de un sismo en la zona.
El accidente fue notificado por la propia empresa, la sudafricana Sibanye-Stillwater, y las autoridades investigan las circunstancias en que se produjo, después de haberse registrado anoche actividad sísmica en la zona, según confirmó el Departamento de Recursos Minerales del Gobierno.
Los sindicatos se mostraron hoy muy críticos con la compañía, a la que acusaron de no proporcionar las condiciones de seguridad básicas y de no cuidar a la mano de obra negra.
“Estamos furiosos por este suceso. Solo una semana atrás, si recuerdan, Sibanye tenía 940 trabajadores atrapados bajo tierra” declaró a los medios Peter Bailey, encargado de Salud y Seguridad de la Unión Nacional de Mineros (NUM, siglas en inglés).
“No muestran respeto por las vidas humanas negras (…). Sibanye tiene que empezar a tomarse las vidas humanas negras seriamente”, recalcó, según informó la agencia de noticias EFE.
La mina De Kloof se encuentra en el centro del país, unos 60 kilómetros al suroeste de Johannesburgo.
La semana pasada, un problema eléctrico en otra de las explotaciones operadas por Sibanye-Stillwater dejó atrapados a casi un millar de trabajadores durante unas 30 horas.
Todos ellos fueron rescatados sanos y salvos pero el incidente reavivó el debate sobre las condiciones de seguridad en las minas sudafricanas.