EL SENADO DE EEUU HABILITÓ LA DISCUSIÓN PARA DEROGAR EL OBAMACARE COMO PIDIÓ TRUMP

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Después de fuertes presiones públicas del propio presidente Donald Trump, el Senado de Estados Unidos votó hoy a favor de abrir un debate sobre la derogación de la reforma de salud promulgada por Barack Obama, un objetivo mínimo tras no lograr reunir los votos necesarios para aprobar una ley nueva que reemplace al sistema actual.
Los republicanos lograron con lo justo mantener la esperanza de poner fin a uno de los mayores legados políticos de Obama ya que 50 de sus 52 senadores apoyaron la apertura del debate, lo que provocó un empate y habilitó al vicepresidente de la nación y presidente del Senado, Mike Pence, a desempatar a favor de los deseos de la Casa Blanca.
“Aplaudo al Senado por dar un paso gigante para poner fin a la pesadilla de Obamacare. Como muestra este voto, la inacción no es una opción, y ahora el proceso legislativo puede avanzar como se pretende para producir un proyecto de ley que reduzca los costos y aumente las opciones para todos los estadounidenses”, dijo Trump en un comunicado, citado por la agencia de noticias EFE.
“El Senado ahora debe aprobar un proyecto de ley y mandarlo a mi escritorio para que finalmente podamos terminar con el desastre de Obamacare de una vez por todas”, agregó el mandatario.
La semana pasada la cúpula de la mayoría republicana en el Senado tuvo que reconocer ante las cámaras de televisión que no tenían las votos para aprobar una reforma de salud que reemplazara al Obamacare y que no los conseguirían en el corto o mediano plazo.
Ante esta nueva derrota legislativa, el presidente Donald Trump intentó rescatar políticamente la situación y llamó a su bancada en la Cámara Alta a, al menos, derogar el Obamacare y dejar para dentro de dos años, después de las elecciones parlamentarias de medio término, la elaboración de una nueva reforma.
Trump reiteró ayer su pedido con una dosis de abierto dramatismo al afirmar que los senadores tenían “una última oportunidad” de terminar con la reforma de salud de Obama, una promesa que cada uno de los legisladores republicanos había hecho en su campaña electoral.
Con esta advertencia y con los medios de comunicación siguiendo el minuto a minuto, la votación de hoy fue tensa y tuvo varios momentos cargados de simbolismo. Uno de ellos fue el discurso del veterano senador republicano John McCain, a quien recientemente le diagnosticaron cáncer cerebral y quien viajó a Washington exclusivamente para dar su apoyo a la apertura del debate.
McCain, un férreo detractor de Trump y un declarado liberal, llamó a que ambos partidos trabajen juntos en una reforma de salud y no hizo mención los análisis que pronostican que una derogación del llamado Obamacare tendrá consecuencias muy negativas.
De esta manera, el veterano senador esquivó las críticas que le llovieron en los últimos días por apoyar una medida que dejará a millones sin cobertura médica, un servicio que a él mismo le permitió detectar su cáncer.
La reforma que promulgó Obama en 2010 logró que alrededor de 20 millones de ciudadanos pudieran comprar un seguro médico, pero aumentó significativamente el costo de las coberturas para el resto de la población.
Desde el primer momento en que entró en vigor, la ley se convirtió en un símbolo, de victoria y progreso para los demócratas, y de rechazo para los republicanos, quienes hicieron de su promesa de derogarla el eje de sus campañas legislativas y presidencial el año pasado.
Según calculó la Oficina de Presupuesto del Congreso, un órgano no partidista que se ocupa de analizar todos los proyectos de ley en discusión para pronosticar sus consecuencias económicas y sociales, si el Congreso deroga Obamacare 32 millones de ciudadanos no tendrán cobertura médica y los precios de los seguros se duplicarán en una década.
La oficina estimó que 17 millones de ciudadanos perderían su seguro médico en el primer año si se derogara la reforma de Obama, su expansión de Medicaid, el programa destinado a dar cobertura a los más pobres, y los impuestos que creó para financiar el sistema.
La moción de procedimiento aprobada hoy en el Senado abrió un debate sobre la ley de derogación que fue aprobada hace unos meses en la Cámara de Representantes.
Sin embargo, este texto incluye una reforma para reemplazar el Obamacare -algo que el oficialismo ya intentó sin éxito aprobar-, por lo que se descuenta que la Cámara Alta hará un fuerte recorte para dejar sólo la parte de la derogación y agregar reformas mínimas, como eliminar las multas por la obligación actual a que todo individuo obtenga un seguro, así como las que recaen en el empleador, obligado a dotar de seguro a sus trabajadores.
De conseguir los 50 votos necesarios para aprobar este nuevo texto, el Senado convocaría lo que se conoce como conferencia de conciliación con la Cámara de Representantes, con el objetivo de unificar los proyectos de ley de ambas cámaras, y después someter la versión final a votación en cada uno de los plenos.