En el plano interno, el segundo trimestre apunta a terminar mejor de lo que empezó en datos económicos, con un mayor control sobre la evolución del tipo de cambio y un consecuente freno a la aceleración inflacionaria, aunque todavía con variaciones mensuales de precios con un piso muy elevado.

En cambio, el escenario externo ha descripto un recorrido inverso, de la mano de una intensificación de la pugna económica y comercial entre Estados Unidos y China, con derivación negativa sobre las expectativas de crecimiento mundial y el precio de las commodities, junto con presiones devaluatorias sobre monedas de emergentes.

Este mix de variables, leído en clave electoral, no permite computar para los rounds transcurridos ningún golpe de nocaut, con tarjetas que acumulan puntos según la visión de cada jurado, y trasladan a las próximas vueltas (el tercer trimestre) la fase definitoria de la contienda.

(Informe: IERAL)